Cristina insiste en seguir a contramano

El discurso de Cristina sobre el tema de la deuda es un calco del que presenta Zaiat en su libro “Economía a contramano”. Transcribo a continuación las páginas de mi libro “Camino a la Estabilidad” en las que explico las falacias de ese relato.

La Deuda

Es increíble, pero Zaiat demuestra no entender nada sobre cómo funciona el sistema fiscal de un país bien organizado. Sólo así puede atribuir a los economistas ortodoxos, al mismo tiempo, vocación por ajustes fiscales permanentes y apego al creciente endeudamiento público. Es el abc de las finanzas públicas que la deuda pública crece cuando hay déficit fiscal y decrece cuando hay superávit fiscal. El stock de deuda pública, en un determinado momento del tiempo, no es sino la suma algebraica de toda la historia de desequilibrios fiscales del pasado que no fueron financiados con impuesto inflacionario. Esto no requiere de profundos conocimientos económicos, se trata de simple aritmética.

Ya expliqué que una política fiscal expansiva es aquella que logra financiar un déficit fiscal con acceso al crédito público, es decir, con endeudamiento. Y una política fiscal contractiva es la que genera un superávit y permite cancelar deuda. Financiar todo o parte del déficit fiscal con emisión monetaria no es política fiscal sino política monetaria inflacionaria, es la forma de recaudar el impuesto inflacionario que pagan los que más sufren la inflación.

Es rigurosamente cierto que desde siempre, la Argentina ha tenido una tendencia al déficit fiscal muy por arriba de lo que sería recomendable. Se lo puede ver en el gráfico que sigue, que detalla la evolución del gasto público y del déficit fiscal a lo largo de los últimos setenta años. Pero el déficit fiscal fue significativamente más elevado en los períodos 1945-1958 y 1973-1990 que en el último cuarto de siglo. En el primero de estos períodos, el déficit fiscal se financió con inflación y con los ahorros del sistema jubilatorio, prácticamente sin endeudamiento. En el segundo, también se utilizó mucho el impuesto inflacionario, pero los intentos de estabilización requirieron que en algunos años se echara mano también al endeudamiento, especialmente cuando existió fácil acceso al crédito público, como entre 1977 y 1981, mientras el mundo reciclaba los petrodólares.

Dice Zaiat en la página 249 de su libro:


“El recorrido de la deuda externa argentina tiene rasgos similares a lo largo de toda su historia, desde el primer empréstito otorgado por los ingleses de la Baring Brothers en 1824 hasta el megacanje de deuda diseñado por Domingo Felipe Cavallo en 2001, última estación previa al default. Las características son:”
“-El desvío de fondos obtenidos de los préstamos hacia otros objetivos no previstos al momento de solicitar el crédito externo”
“-La aplicación irregular de los recursos obtenidos”
“-El pago de sobretasas de interés,”
“-Operaciones financieras poco transparentes y corrupción de banqueros y funcionarios.”
“-Definición de cláusulas condicionantes de la política interna por parte de bancos acreedores, primero, y del FMI, después, organismo que actuó como auditor de los acreedores”
“-Ser el canal de alimentación para la especulación financiera y la fuga de capitales.”

“El último ciclo de endeudamiento iniciado con la dictadura militar de 1976 es una referencia ineludible para comprender como participa la deuda en la reestructuración económica y social de un país. También como facilitó la incorporación de la economía nacional en el ciclo de transformación del funcionamiento del capitalismo a nivel global con la desregulación de los sistemas financieros.

“El monto de la deuda pública al final de cada gobierno deja al descubierto el más destructivo ciclo de endeudamiento de la economía argentina.”
“Al final del gobierno de Isabel Perón, en 1976, la deuda pública ascendía a 8 mil millones de dólares; al final de la dictadura militar, en 1983, ascendía a 45 mil millones de dólares; al final del Gobierno del Dr Raúl Alfonsín a 65 mil millones de dólares, al final del gobierno de Carlos Menem, a 122 mil millones de dólares; y al final del gobierno de Fernando de la Rúa a 144 mil millones de dólares.”

Son muchos los errores-o falsedades-que contiene esta cita. Voy a enumerarlas, comenzando por una corrección sobre las cifras de deuda que presenta Zaiat para el final de cada gobierno.

1. La deuda pública, bien medida, al final del gobierno de Raúl Alfonsín no era 65 mil millones sino de 90 mil millones, tal como lo determinaron Melconián y Santángelo en un importante trabajo de investigación publicado en 1996 . La diferencia tiene una clara explicación: durante la suspensión de ejecución de sentencias a favor de los jubilados que dispuso el gobierno en 1987, se acumuló una deuda de 18 mil millones de dólares que se hizo exigible por cientos de miles de sentencias judiciales. Además, las provincias habían ganado juicios por regalías mal calculadas que ascendían a 3 mil millones de dólares y el Tesoro Nacional y las empresas públicas debían a contratistas y proveedores otros 4 mil millones de dólares. La ley de consolidación de pasivos de 1991 permitió transformar esas deudas en bonos previsionales, bonos de regalías hidrocarburíferas y bonos de proveedores, por 28 mil millones de dólares.
Durante el gobierno de Eduardo Duhalde también se acumuló una deuda no registrada del orden de 34 mil millones de dólares, por las compensaciones que se terminaros pagando a los bancos a raíz del efecto sobre sus balances de la pesificación asimétrica y la emisión de los Boden 2012 para compensar a los ahorristas que no se allanaron a la pesificación de sus depósitos y siguieron demandando ante la Justicia. Zaiat sugiere que este endeudamiento es responsabilidad de la convertibilidad, pero la realidad es todo lo contrario. Se produjo por la decisión de Duhalde de pesificar activos y pasivos financieros. Como a la pesificación de depósitos y a las pérdidas de los bancos tuvo finalmente que compensarlas con nueva deuda, el impuesto inflacionario que los tenedores de pesos pagaron durante el año 2002 no fue recolectado por el Estado sino por los grandes deudores, a los que se les pesificaron sus deudas en dólares.
Algo parecido ocurre actualmente. Si uno va a las estadísticas del INDEC encuentra que la deuda pública registrada asciende a 198 mil millones de dólares. Pero no han sido registradas no menos de 30 mil millones con sentencias firmes a favor de los jubilados y acreedores internos y externos. Por consiguiente, la verdadera deuda pública al final de 2013 no es inferior a 228 mil millones de dólares.

Evolución de la deuda

En miles de millones de dólares corrientes

Según Zaiat

Corregida

 Aumento en el período

No registrada

Perón

8

8

Militar

45

45

                        37

Alfonsín

65

90

                        45

25

Menem

122

122

                        32

De la Rúa

144

144

                        22

Duhalde

179

179

                        35

34

2013

198

               228

                        49

 

2. Durante todos los períodos, el endeudamiento fue inferior a la suma de los déficits anuales.

Fuentes de financiamiento del déficit fiscal

(En miles de millones de dólares corrientes)

Período

Déficit registrado1

Déficit real2

 Financiado con endeudamiento3

Financiado con inflación y ahorros privados

Confiscados4

 

Militar

                   55

55

                   37

                

        18

Alfonsín

                   30

           55

                   48

                

          7

Menem

                   44

           44

                   29

         15

De la Rúa

                   25

 

25

                   22

           3

Duhalde

                     1

           35

                   35

           1  

Kirchner

                   80

         110

                   49

         61

1Calculado dividiendo el déficit fiscal a precios corrientes de cada año por el tipo de cambio promedio del año y sumando algebraicamente las cifras anuales correspondientes al período de gobierno respectivo.

2 Resulta de sumar a la columna anterior los déficits no registrados en los períodos de gobierno de Alfonsín y Duhalde. Se trata de las deudas devengadas durante esos años pero que no fueron registradas como gasto público, sino directamente documentadas como deudas a posteriori.

3 Surge de la tabla anterior donde se detallan las cifras de deuda reportadas por Zaiat más los ajustes indicados en la tabla anterior.

4 Se calcula por diferencia entre la columna de déficit real y la que indica el monto financiado con endeudamiento

Los préstamos se solicitaron y los bonos se emitieron para financiar el déficit fiscal de cada año. La parte del déficit que no se financió con bonos, se financió con inflación. Puede ser muy criticable tanto el nivel como el destino del gasto público, pero una vez que el gasto se produce no hay otra forma de financiarlo que recurriendo al endeudamiento o al impuesto inflacionario.
Puede resultar asombroso que tanto durante el régimen militar como en el gobierno de Alfonsín, a pesar de que la inflación fuera muy alta, se hay podido financiar mucho menos con impuesto inflacionario que durante el período de los Kirchner. Esto se explica porque desde el Rodrigazo en adelante, la gente huyó de los pesos y la base del impuesto, la demanda de dinero en términos reales, fue muy baja. Durante los años del kirchnerismo, hasta prácticamente el año pasado, la fuerte devaluación de 2002 después de 10 años de estabilidad que había aniquilado a las expectativas de inflación, permitió que la demanda de dinero en términos reales se mantuviera alta. Por consiguiente, se cobró más impuesto inflacionario con una tasa de inflación mucho más baja que durante los setenta y ochenta. Pero más importante que ese fenómeno fue la utilización de diversos mecanismos que actuaron como verdadera confiscación de ahorros privados: alteración de los índices de inflación para contener el aumento del CER, confiscación de los ahorros que administraban las AFJPs para sus afiliados y congelamientos de tarifas de servicios públicos, entre otros controles de precios. Esto se agregó a la inflación como financiamiento no genuino del déficit fiscal. Si bien durante el gobierno de Duhalde también se produjo una enorme confiscación de ahorros privados, éstos no sirvieron para financiar el déficit ni evitar el endeudamiento público, sino para transferir riqueza al sector privado endeudado en dólares, que fue el que motorizó la pesificación.

3. Como se desprende del cuadro anterior, el endeudamiento de los noventa tuvo dos orígenes: la consolidación de deudas que se habían devengado en los años de alta inflación e hiperinflación, que recién se reconocieron en 1992 (fundamentalmente la deuda con los jubilados que se pagó con bocones previsionales y la deuda con proveedores que se pagaron con bocones proveedores) y el financiamiento de los déficits fiscales que comenzaron en 1995, con el impacto de la crisis mexicana en la economía argentina. En general, ese endeudamiento fue a tasas razonables. De hecho, en 2001, por la deuda pública nacional que ascendía a 124 mil millones de pesos o dólares, la factura de intereses era de 10 mil millones de pesos o dólares al año (un 8% promedio, que no era una tasa alta para la época).
La que si había alcanzado tasas muy altas era la deuda de las provincias con los bancos locales, pactada a BADLAR más 7% o dólares, en 2001 obligaba a las provincias a pagar intereses por 3 mil quinientos millones de pesos o dólares. Sin duda ese fue un endeudamiento excesivo e inconveniente que se produjo entre 1997 y 1999, mientras Menem y Duhalde competían por la candidatura presidencial del peronismo, y continuó durante el año 2000, porque desde el Banco de la Nación el gobierno de Fernando de la Rúa siguió financiando a las provincias gobernadas en su mayoría por peronistas que también controlaban el Senado. Pero no se puede confundir este desmanejo financiero de las provincias, especialmente de Buenos Aires, con el manejo de la deuda a nivel nacional, que es al que se refiere Zaiat en su libro.

4. No se pagaron sobretasas de interés, al menos durante el gobierno de Menem y durante el primer año del gobierno de De la Rúa. Las tasas fueron altas durante 2001, tanto para los préstamos que habían tomado las provincias con los bancos locales como para las operaciones del megacanje y las letras que hubo que emitir durante ese año, porque el país ya estaba en crisis y aumentaba todos los días el riesgo país. Para bajar esas tasas era necesario plantear una restructuración de la deuda. Ésta recién tuvo inicio el 1° de noviembre de 2001, porque el Congreso Nacional se negó a permitir que el impuesto a las transacciones financieras que había sido introducido para integrar el Fondo de Crédito Público fuera utilizado para garantizar los servicios de la deuda. Algún tipo de garantía era indispensable para lograr una participación total de los acreedores en un canje que exigiera alargamiento de plazos de amortización y reducción de los intereses originalmente pactados.
Ya con la crisis muy agravada, hacia fines de octubre de 2001, el presidente Fernando de la Rúa estuvo dispuesto a afectar como garantía el Fondo de Crédito Público, por decreto de necesidad y urgencia. Eso permitió lanzar la primera etapa de la reestructuración de la deuda. El primer tramo, que se concluyó el 30 de noviembre de 2001 y abarcó 55 mil millones de dólares, demostró que era factible reducir los intereses y alargar los plazos. Con la transformación de préstamos y bonos en el “préstamo garantizado”, la tasa de interés bajó hasta el 7 % anual, incluso las de todos los préstamos bancarios a las provincias, que hasta ese momento pagaban intereses de más del 20 % y las de los bonos que habían surgido del tan criticado megacanje de mayo de 2001.

5. El endeudamiento público de los 90 se contrató con mecanismos transparentes, cumpliendo con todas las disposiciones de la ley de administración financiera argentina y las normas de los mercados de capitales, tanto de nuestro país como de los otros países del mundo donde se emitieron. No hubo ninguna aplicación irregular de fondos ni cambio de destino y de ninguna manera fue vehículo de especulación financiera y fuga de capitales. Todo lo contrario, los capitales no sólo no se fugaron, sino que entraron en magnitudes que nunca se habían visto en el pasado, ni siquiera en la época de los petrodólares.

42 comentarios sobre “Cristina insiste en seguir a contramano”

  1. Querido Domingo….yo solo le pido que simple y directamente opine como va a terminar esta historieta nefasta…y si dado la mezcla de mamarrachos actuales ,llamense Boudou,Baez ,Campañoli,y sobre todo el evidente desquicio de la señora mandataria,es posible salir de esta telaraña de la que usted habla…mas ahora despues del fallo de EEUU…..yo creo que por la actitud reaccionaria de su poco claro ministro de economia y compañia,esto es realmente preocupante.Que Dios nos ayude…un abrazo ..

    1. Yo espero que se reencause en una dirección constructiva, como la que propongo en mi libro Camino a la Estabilidad. Los personajes que mencionás son impresentables, pero no coincido con el calificativo a Campagnoli. Es un fiscal muy digno que está siendo atacado or querer investigar a Boudou. Un abrazo.

      1. Noooo…..me exprese mal….el caso Campagnoli…les resta credibilidad….el hecho que quieran sacarlo por meterse con la maffia….

  2. Dr: Existen ya demasiados pronósticos de opinologos, periodistas y economistas en gral. poco ortodoxos que opinan que estamos CERCA DEL COLPASO FINANCIERO MUNDIAL.
    Dólar hiperinflacionado, etc.

    Que opina en relación a estos pronósticos? ya Rusia y China están intercambiando en otras moendas? Que pasara con el oro, q muchos países incluso argentina (2012) ya empezaron a aumentarlo en sus reservas.

    Sdos.-

  3. DOMINGO CAVALLO

    Hace poco, Wolfgang Schaüble, valiente ministro de finanzas de Angela Merkel, anunció “que a partir del 2015 ALEMANIA NO EMITIRÁ MÁS DEUDA PÚBLICA”.

    El presupuesto de 2015 será el primero con déficit plano y sin deuda añadida. “Déficit plano” = equilibrio presupuestario absoluto; “Sin deuda añadida” = prohibición total de emitir deuda.

    Se terminaron los bonos y créditos al gobierno alemán al 2 o 3% porque el Estado no emitirá más deuda pública.

    Los maniáticos del endeudamiento público y las bicicletas financieras, sostienen que si la inflación supera al tipo de rendimiento, uno ganaría dinero endeudándose… Es decir, que si se tiene una inflación del 5 %, podría emitirse al 3,5 % y entonces el endeudamiento público sería gratis. Pero eso es falso: porque no existen gobiernos que ganen dinero endeudándose. Si el gobierno paga más de lo que recibe, es decir, si contrae deuda pública onerosa inexorablemente tendrá una pérdida.

    Los gobiernos no se endeudan para ganar ni para perder. Se endeudan cuando quieren hacer despilfarro y carecen de dinero para hacerlo. Sólo entonces, cuando no pueden evitarlo, toman deuda. Pero la primera ley económica de los Estados no es poseer bienes, sino sobrevivir. Y a eso se lo llama “sustentabilidad económica” o “desarrollo sustentable”.

    Casi todo endeudamiento público se basa en apalancamientos especulativos que terminan beneficiando al prestamista y a los funcionarios intervinientes que cobran comisiones ocultas por colocar deuda. Al final, el pueblo termina pagando el costo financiero con una pérdida en su calidad de vida.

    DOMINGO… ¿QUÉ OPINA SOBRE ESTA AUDAZ DECISIÓN DE SU COLEGA ALEMÁN WOLFGANG SCHAÜBLE?

    Gracias por el tiempo que nos dedica en su Blog.

    PAULINO.

    1. Estoy de acuerdo con la decisión del ministro de finanzas alemán si se aplica como promedio a lo largo del ciclo económico, admitiendo endeudamiento cuando la economía está en recesión y la tasa de interés es muy baja y reduciéndolo cuando la economía está creciendo rápido y la tasa de interés tiende a aumentar. Ahora que Europa está en recesión, si Alemania emitiera deuda para financiar un déficit que le permita aumentar su demanda de bienes producidos por el resto de Europa, ayudaría a que Europa se recupere más rápido. Luego, cuando Europa esté creciendo al 3 o 4 % anual, Alemania tendría que revertir esa política para que en promedio, a lo largo del ciclo económico el endeudamiento neto resulte nulo. Un abrazo.

  4. Dr. Cavallo

    Quería consultarle qué opina sobre los comentarios de la Presidenta sobre la participación de David Mulford y de los funcionarios argentinos que fueron oportunamente imputados; y por otro lado, si en algún momento pudo leer el libro de Martín Kanenguiser “MALDITA HERENCIA”, cuál es su opinión al respecto?

    Otra consulta… ¿Cómo se sale de esta encrucijada actual?

    Muchas gracias por sus aportes.

    Jose

  5. Me es grato saludarle aunque sea por este medio.
    Por supuesto, que lo primero que debo hacer es agradecerle su vocación de servicio a la Patria y su generosidad en ese sentido.
    En segundo, le quiero pedir una mínima explicación de lo que pudiera pasar sino pagamos la deuda con los “fondos buitres”. Quiero aclarar que la preguntar apunta a qué pasa si no pagamos ni ahora ni nunca. Eso es algo que desde los medios y en general de los políticos no asustan porque si sucede sería terrible. Pero nadie aclara bien cual sería esas consecuencias.

    También le hago el siguiente comentario:
    Cuando un particular no paga sus deudas, se le embarga el 20% del sueldo hasta que muere (o deja de trabajar). Y cuando muere se termine el asunto se haya cobrado la deuda o no.
    Cuando debe una empresa, quiebra, se liquida y se termina el asunto. La empresa desaparece. Ahora bien, si un gobierno toma crédito por el principio de continuidad de la persona, es el Estado el que debe y va seguir debiendo hasta que pague. Es decir, la deuda es del Estado, de todos. De los que votaron al gobierno, los que no lo votaron a ese gobierno, sus hijos, sus nietos, y nunca, pero nunca se termina hasta que se paga. Nunca termina. Y si la deuda es impagable, y sus nietos y bisnietos siguen pagando, pagando y pagando … y sufriendo menos seguridad, menos educación, menos salud.
    Hay algo que no cierra en todo esto.
    Los que compraron los bonos sabían que el gobierno estaba pidiendo demasiado, que no iba a poder pagar. Esos bonos daban más intereses que otros bonos (por algo era). Pero con estas reglas de juego no tienen riesgo alguno. Lo peor que les puede pasar es que no cobren ellos, que cobren sus nietos a nuestros nietos. Creo que en un lugar esto tiene que parar.-

    Le expreso mi afecto y gratitud, porque no dudo que Ud. pone todo su esfuerzo, conocimiento y cariño hacia el bienestar de su país.-
    Alfredo Yorio.-

    1. Hola Alfredo. Ningún país que hace las cosas bien paga sus deudas en el sentido de cancelar todo lo que en un momento debe. Si uno mira la evolución de la deuda de la mayoría de los países que progresan, la deuda siempre aumenta. en el mejor de los casos aumenta en la misma proporción que el Ingreso Nacional, pero en muchos casos aumenta a un ritmo mayor. Lo importante es que no se pierda el crédito. Lo mismo pasa conlas empresas. Las empresas exitosas cada vez deben más, pero como invierten bien lo que piden prestado terminan aumentando sus ingresos por ventas de tal manera que los acreedores siguen confiando y le mantienen el crédito. El problema de nuestro país es que luego del golpe institucional de diciembre de 2001, el gobierno de duhalde declaró un default que no era necesario. Argentina perdió el crédito y ahora se le exije que cancele su deuda. Lo que hay que hacer es decir que las deudas se van a honrar, recrear el crédito público a tasas razonables de interés, como las que pagan los países serios, incluídos nuestros vecinos latinoamericanos y avanzar como lo hacen el resto de las naciones. Un abrazo.

      1. Dr. Cavallo: En una parte de su respuesta a Alfredo Yorio Ud. dice: “El problema de nuestro país es que luego del golpe institucional de diciembre de 2001, el gobierno de duhalde declaró un default que no era necesario.”. Quisiera saber porque dice que no era necesario. ¿Se podía en ese momento renovar la deuda que vencía o hacer un nuevo canje, dada su magnitud?

        1. Con motivo de tu pregunta decidí subir un nuevo post titulado “La reestructuración de la deuda que se comenzó a ejecutar a fines de 2001”. Ahí hallarás la respuesta. Un abrazo.

  6. Domingo: Durante sus funciones como ministro de economía, creo las AFJP, por lo que el estado dejó de percibir una importante suma de dinero proveniente del aporte jubilatorio. Ello creo, contribuyó al aumento del deficit fiscal y al aumento de la deuda. Luego los Kirchner se apropiaron de toda esa importante masa de dinero y además, volvieron a tener un ingreso mensual importante por recuperar los aportes jubilatorios. Para dilapidar todo…, que robo!!

    1. Los aportes jubilatorios no son dinero del Estado sino de los aportantes para asegurarse el cobro de sus jubilaciones futuras. Está muy mal que el gobierno se haya apropiado de estos fondos. Fue un robo a los futuros jubilados. Los que razonan diciendo que el haber puesto los aportes jubilatorios en los fondos de pensiones aumentó el déficit y el endeudamiento están equivocados. Su razonamiento es incorrecto porque no tienen en cuenta que las promesas de dar jubilaciones futuras sin respaldo de fondos para pagarlas es una deuda no contabilizada del Estado. Un abrazo.

  7. Estimado Domingo, se lo digo en tono de sorna: ¡¡¡no siga reproduciendo partes del libro porque ya lo compré!!! Qué el resto haga lo mismo que yo.

    Ahora, en serio, en su opinión ¿que va a suceder con las emisiones de bonos con legislación argentina, estilo Bonar X? ¿Caerán en default?

    1. Creo que nó, pero hay que estudiar las denominadas clausulas de cross-default. Voy a consultar a algún abogado especialista. Un abrazo.

  8. Hola Doctor Cavallo, cómo está!
    Leí con cuidado este artículo, en el cual Ud. refuta la cita hecha por Zaiat en su libro “Economía a contramano”.
    En mi desconocimiento de la técnica utilizada para medir las distintas variables económicas, francamente no alcanzo a comprender cómo es posible que puedan coexistir interpretaciones tan distintas en relación a la verdadera magnitud de la deuda pública.
    Es como si al analizar los estados contables de una sociedad cualquiera, un analista interpreta que la deuda total de la sociedad es sólo la que se expresa en moneda extranjera, en tanto que otro expresa, de manera correcta, que la deuda total es la sumatoria de todos los pasivos.
    Confío en su honestidad intelectual, pero francamente no logro entender por que las mediciones no respetan un criterio uniforme que posibilite su posterior interpretación inequívoca.
    Un cordial saludo
    Muchas gracias

    1. La contabilidad pública no refleja la realidad cuando los gobiernos crean pasivos que no contabilizan. Eso ocurrió durante el Gobierno del Doctor Raúl Alfonsín, durante el gobierno de Eduardo Duhalde y, de forma mucho más acentuada, durante el gobierno de los Kirchner. Un abrazo.

  9. Una vez más una clase de un economista con verdadera profesionalidad. Un comentario: creo más ilustrativo para comparar que los montos estuvieran también reexpresados en dólares actuales.

    1. La inflación del Dólar es baja, así que el cálculo a dólares constantes o a dólares corrientes no es muy diferente. Además, la contabilidad pública, como todas las contabilidades siempre se hace a precios corrientes. Un abrazo.

  10. Dr. Cavallo,
    Un nivel extraordinario de gasto público del 45% en relación PBI + deuda pública de 228.000 millones de dolares + déficit fiscal infinanciable + dirigencia notablemente ineficiente + corrupción generalizada + imposibilidad de acceso al crédito internacional + informe reciente de una ONG reconocida de alto riesgo de alteración de la paz social (ocupamos los primeros lugares en una larga lista con los países más conflictivos del planeta)+ un altísimo porcentaje de la población dependiente del gasto público + moneda sobrevaluada + ausencia casi total de confianza en nuestra moneda + default + malísima calidad institucional………… ¿Se puede desactivar esta bomba? ¿cree, como yo, que los enfrentamientos armados son casi inevitables?
    Esperando una respuesta esperanzadora le mando un abrazo

  11. Dr, en una economía con estabilidad de precios, si el gobierno incurre en déficit fiscal y lo financia con deuda externa, lo que haría es tomar prestado esos dólares y venderlos en la plaza local para obtener pesos y asi financiar sus gastos? Esto no generaría una apreciación cambiaría por vender esos dólares? Cuál es la ventaja de endeudares externamente por sobre internamente? Espero su respuesta con gran interés

    1. En una economía con estabilidad de precios, el único endeudamiento externo en el que el gobierno debiera incurrir es aquel destinado a obtener los dólares necesarios para los pagos que el gobierno deba hacer en esa moneda.
      Dentro del gasto público hay una parte que es gasto en dólares, por ejemplo el interés que se paga por la deuda pública en dólares y también hay amortización de la deuda (que si bien no se computa como gasto público, plantea una demanda de dólares).
      Una correcta política de administración de la deuda y de financiamiento no inflacionario del déficit fiscal consiste en emilir nueva deuda pública en dólares por el monto de los pagos que el sector público tendrá que hacer en dólares. De esa forma no habrá ni compra ni venta neta de dólares por parte del gobierno.
      El resto del déficit fiscal, así como la amortización de la deuda en pesos, debería financiarse con emisión de nueva deuda en pesos. Así lo hace Perú, que tiene una economía bimonetaria y maneja muy bien la politica monetaria en soles y controla también la expansión del crédito interno en dólares, además de llevar a cabo un correcto manejo de la deuda pública, en soles y en dólares. De esto hablo en mi libro Camino a la Estabilidad. Saludos.

  12. Dos preguntas Dr. los bonos con los cuales tenemos problemas, no los emite él país ?, Si de ser así, no existe la posibilidad que el mismo estado que los emitió los pueda recomprar ?, perdón no leí, la nota, entré y pregunté, pido disculpas nuevamente, lo saludo atte.
    Edgardo

    1. Todos los bonos que acreditan la deuda de Argentina son emitidos por nuestro país. Los que ahora se reclaman ante los tribunales de Nueva York son bonos argentinos emitidos en el marco de la ley de ese Estado. Pero son bonos emitidos por la Argentina. Un abrazo.

  13. yo creo que este NO es un gobierno inepto, todo lo que hacen TIENE SENTIDO si se ve desde el punto de vista de que esta contaminado con los carteles NARCOS , dejar las fronteras abiertas, blanqueo de capitales, no les importa la inseguridad, como no les importa y les favorece que tengamos problemas con el mundo, quieren hacernos como Venezuela, gracias Domingo

  14. Con todo respeto. Amén de que por supuesto combiene pagar. Y supongo que la respuesta debe ser compleja, pero me gustaría tener idea de que pasa si no pagamos. Que pasa con un Estado que no puede pagar, salvando las distancia valga de ej. el asunto del Municipio de Chascomus con la deuda por la rifa del campo.-

    1. Cuando no se puede seguir pagando en las condiciones originalmente pactadas hay que reestructurar la deuda.pero hacerlo bien, sin dejar conflictos en potencia. Acabo de subir un post explicando cómo habíamos comenzado a reestructurar la deuda en noviembre de 2001. Lamentablemente el golpe institucional del 20 de diciembre de 2001 interrumpió ese proceso y ahora estamos viviendo las consecuencias de haber defaulteado y reestructurado la deuda tarde y mal. Un abrazo.

  15. Gracias por su respuesta. Respecto a mi inquietud (#6) me permito disentir y a modo de ejemplo, estoy viendo en una revista Road&Track de marzo de 1969 que se publicita el Jaguar XKE 0 Km.cupé convertible puesto en California a USD 5.534,- (en mi juventud era para mí el deportivo por excelencia). Al margen de otros factores que seguramente han influido es esos números, mirando las estadísticas del IPC de USA vemos que el índice de la serie que se lleva desde 1820, que en 1950 era 25 pasó a ser 233,049 en 2013 por lo que 1 USD de aquel año equivaldrían a USD 9,32 de hoy y no parece ser una diferencia menor. Saludos cordiales.

    1. Por supuesto que hay también inflación en dólares en los Estados Unidos. Pero su orden de magnitud no tiene nada que ver con el orden de magnitud de la inflación en nuestro país.

      1. Doctor Cavallo, con todo el respeto que me inspira, no puedo creer que suponga que yo no sepa que la inflación de USA es muchísimo menor que la que supimos conseguir en esta pampas. Mi sugerencia comenzó diciendo que podía ser ilustrativo agregar los importes re-expresados en dólares actuales porque se podían comparar mejor los niveles de endeudamiento bajo los distintos gobiernos. Ello así porque USD 37 mil millones de 1976 siendo que el ÍPC de USA era 58,2 representarían para 2013 con IPC=233,05, unos 32 mil millones de USD. Recordar, p.ej., que todo el Plan Marshall (ERP) significó para Europa alrededor de USD 13 mil millones entre 1948 y 1951.

        1. No había entendido el sentido de su sugerencia. Obviamente que las cifras en dólares más alejadas en el tiempo equivalen a mayor cantidad de dólares actuales. Es claro que el aumento de la deuda en dólares aparece mucho menor si se comparan cifras a dólares constantes. Voy a preparar una tabla y la voy a publicar. Muchas gracias por la sugerencia. Un abrazo.

  16. Quisiera expresar mi reconocimiento a su gran aporte para clarificar, la situacion economica, por ende politica presente y futura de nuestro pais.
    Agradeceria conocer fecha y lugar de su proxima charla en Buenos Aires .No aflojes Mingo .

    1. Gracias Hugo. Te invitaremos a una charla que daré el viernes 11 de julio. Ya recibirás la información sobre hora y lugar. Un abrazo.

  17. Hoy 3 de Julio ¨El Cronista¨publica : ¨ …el primer cuatrimestre cerró con un déficit financiero de $ 19.456,5 millones….El rojo financiero de abril se atenuó por aportes adicionales de $ 4.949 millones que provinieron del Banco Central (BCRA) pero fundamentalmente de la ANSeS.¨ ( datos viejos porque no sabemos que pasó en mayo y junio). Estas afirmaciones permiten inferir que el déficit real debe ser cercano a los 10.000 millones de pesos mensuales. a Esto hay que sumarle el déficit cuasifiscal. Según lo que he leído el monto de LEBACs u NOBACs es cercano a los 190.000 millones de pesos (más del 50 % de la base monetaria) colocado en promedio al 26/28 % anual da más de 4000 millones de pesos mensuales de intereses.
    Es decir que la suma de ambos déficit (fiscal mas cuasifiscal) es cercano a los 14000/14500 millones de pesos por mes, esto es más de 1100 millones de dólares mensuales.
    Está claro que aún absorbiendo pesos la inflación no baja lo que revela un aumento de la velocidad de circulación y la huída del dinero lo que impone un límite concreto a financiar el déficit público de esta manera. También es obvio que hay que pagar cada vez mayores tasas.
    La otra salida es el financiamiento externo (omitiendo la genuina porque la presión impositiva es intolerable) a la que deberán recurrir también porque necesitan refinanciar 16000 millones de dólares (no cuento los intereses de esta suma ni los déficit de las provincias pero también debería sumarlos al déficit) de vencimientos para el año entrante. Por estas razones es que van a arreglar con los holdouts porque necesitan dinero si o sí porque el gasto no bajará sino con una mega devaluación que hará el próximo gobierno.

  18. Disculpe Doctor, podría compartir o enviarme la base con la Calcula el déficit para realizar el gráfico. Le agradecería enormemente.

    Saludos

    wdi_wdi(arroba)hotmail(punto)com

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