El gobierno y la oposición responsable tienen que prevenir una interrupción repentina del financiamiento externo

 

Para ello es importante controlar el crecimiento del gasto público y evitar que se siga apreciando el Peso en términos reales por incentivos desproporcionados a la entrada de financiamiento externo con relación a los incentivos para la inversión directa.

Inmediatamente después de la elección de Octubre, el Gobierno debe lanzar un plan completo de estabilización y desarrollo que sea capaz de producir resultados tangibles para la gente en el año 2018. Es crucial que el financiamiento disponible para el sector público se utilice para el déficit transitorio originado en eliminación de impuestos distorsivos y no para financiar niveles insostenibles de gasto público.

Estas son las ideas centrales que desarrollé en la entrevista que me hizo Roberto García en ¨La mirada¨.

Mi opinión sobre el curso de la economía, una entrevista de Pablo Wende

Pablo Wende, un muy buen periodista especializado en economía, me entrevistó para INFOBAE el jueves 25 de agosto. Hasta ayer sólo existía una edición de 5 minutos. Ahora está disponible la entrevista completa.

 

Las estadísticas de exportación contradicen dos premisas del Relato Kirchnerista

Dos han sido los caballitos de batalla de los autores originales del Plan Fénix, que dieron respaldo intelectual a la estrategia de crecimiento que se viene pregonando desde 2002 y que frecuentemente reaparecen en el Relato Kirchnerista: (1) Que se ha producido una re-industrialización sostenible en el tiempo y (2) Que un tipo de cambio real  en promedio más alto que el de la convertibilidad, impulsó hacia arriba a las exportaciones.

Vengo aportando información que permite evaluar estas dos afirmaciones desde hace bastante tiempo. Pero hoy quiero actualizarla y extenderla. Espero que la observación de estos cuadros induzca a algunos investigadores económicos jóvenes e inquietos a explicar un resultado tan diferente al predicho por los intelectuales del Plan Fénix y por los sostenedores del Relato Kirchnerista.

El primer cuadro extiende hasta el año 2015 la comparación de la performance exportadora a precios constantes que antes había publicado hasta 2013. A pesar de que ahora estamos computando 12 años seguidos de Kirchnerismo contra sólo 10 años de convertibilidad, las cifras son asombrosas:

El crecimiento de las exportaciones a precios constantes fue muy inferior durante 12 años consecutivos de Kirchnerismo que durante los 10 años de Convertibilidad: 9% contra 135 % para las exportaciones totales; y 34% contra 175 % para las exportaciones de manufacturas de origen industrial.

grafico terminos constantes

Más sorprendente aún son las cifras que surgen de las comparaciones a precios corrientes, teniendo en cuenta que, como es bien sabido, los términos del intercambio externo han sido mucho más favorables durante los años del Kirchnerismo que durante los años de la Convertibilidad.

Las exportaciones totales a precios corrientes también crecieron menos durante los 12 años de Kirchnerismo (102% contra 122%) y esta diferencia a favor de los años de la Convertibilidad se origina en las exportaciones de manufacturas de origen industrial, que crecieron 137 % durante los 12 años de Kirchnerismo y 179% durante los 10 de la Convertibilidad.

Por supuesto el contraste en el caso de las exportaciones de combustibles es extremo. Mientras esas exportaciones habían crecido 516 % durante la Convertibilidad, declinaron 52 % durante el período Kirchnerista. Los únicos rubros en los que las exportaciones a valores corrientes crecieron algo más en los últimos doce años fueron los de la agricultura y sus manufacturas, pero es bien sabido que esto se debió al fuerte aumento de los precios de exportación y no al aumento de los volúmenes.

grafico valores corrientes

Sobre la tesis de que la estrategia de crecimiento Kirchnerista provoca una re-industrialización sostenible en el tiempo, las cifras de exportaciones de manufacturas de origen industrial, tanto a precios corrientes como a precios constantes, permiten contradecir la hipótesis. Es imposible que un proceso de industrialización exceda el crecimiento del mercado interno si es que las exportaciones industriales no logran competitividad externa. Y, durante el período Kirchnerista, a diferencia de lo que ocurrió en el período de la Convertibilidad, la industria perdió competitividad.