Muchos economistas norteamericanos e ingleses vienen sosteniendo que España, al tomar la decisión de incorporarse al área del Euro y resignar su soberanía monetaria, perdió un  instrumento clave para luchar contra las recesiones que sobrevienen a las burbujas de activos inmobiliarios y financieros. Llegan incluso a proponer que, en casos extremos, conviene a los países en crisis abandonar el Euro haciendo exactamente lo que Argentina hizo en 2002 cuando el gobierno de Eduardo Duhalde decidió convertir a pesos todos los contratos pactados en dólares y dejar que el peso se devalúe.

Así, es cada vez más frecuente escuchar que a Grecia le conviene “dracmizar” su economía disponiendo que los activos y los pasivos que hoy están en Euros se transformen en activos y pasivos en dracmas.  Como era de esperar, desde que se habla de esa posibilidad, los activos en euros se están fugando de Grecia e, incluso, muchos ahorristas que tienen depósitos en bancos griegos, prefieren retirar los euros en forma de billetes y mantenerlos en cajas de seguridad o “en el colchón”.

Esto no ha comenzado a ocurrir en España y son pocos los economistas extranjeros que se animan a sugerir que también España debería pensar en “pesetizar” su economía. Pero se escuchan voces que sostienen que España está incurriendo en altos costos sociales por pertenecer a la zona del Euro, exactamente como se ha argumentado insistentemente, luego de la crisis de 2001-2002 que la convertibilidad hizo incurrir en altos costos sociales a la Argentina.

En la conferencia que pronuncié en la Universidad de Navarra, tratando de contestar la pregunta del título de este post, comparé el desenvolvimiento de España y del Reino Unido, antes y después de que explotaran las respectivas burbujas inmobiliarias. El texto completo de la conferencia y el PowerPoint que  utilicé como guía, pueden verse en la página de artículos en inglés de este sitio. A pesar que pronuncié la conferencia en España, tuve que hacerlo en Inglés porque se trataba de un seminario internacional conducido en ese idioma. Estoy seguro que en pocos días podré subir al blog la traducción al español que ha ofrecido hacer mi buen amigo Fernando Díaz.

Acá va un resumen de lo que mostré en la conferencia:

  1. Desde la entrada al Euro, la economía española creció mucho mas rápido que la del Reino Unido, a punto de que su producto bruto, medido en términos de paridad en el poder adquisitivo, pasó de representar el 55 % del PBI del Reino Unido en 1998 al 68 % en 2010.
  2. Desde la entrada al Euro, la inflación en España, que siempre había sido más alta que en el Reino Unido, tendió a converger a 2 % anual, como en el Reino Unido.
  3. La burbuja inmobiliaria fue un fenómeno muy parecido en los dos países, así que su desarrollo no puede atribuirse a que España entró en el Euro. El Reino Unido conservó su moneda, pero igual vivió una burbuja inmobiliaria de gran magnitud. Esta burbuja inmobiliaria fue aún más grande en los Estados Unidos de América, el país que tiene la política monetaria soberana más poderosa del mundo;
  4. Desde que se pincharon las respectivas burbujas inmobiliarias, a principios de 2008, el comportamiento del Producto Bruto Interno fue muy similar en España que en el Reino Unido. En todo caso el PBI creció un centésimo más en España (4.1% en comparación con 4.0 %) entre el primer trimestre de 2008 y el primer trimestre de 2011.
  5. El ajuste en la balanza comercial fue mayor en España que en el Reino Unido a pesar de que España no pudo devaluar su moneda y el Reino Unido sí lo hizo.  Las exportaciones crecieron mas y las importaciones se redujeron en mayor magnitud en España que en el Reino Unido. El argumento que sostiene que un país que puede dejar devaluar su moneda tiene mejores chances de reducir el déficit en la cuenta corriente de su balanza de pagos, no se corresponde con lo que se observa en estos países.
  6. Ambos países pudieron implementar dosis semejantes de expansión fiscal contra-cíclica. La disponibilidad de la política monetaria no le sirvió al Reino Unido para disponer de más margen de maniobra fiscal que a España.
  7. El número de desocupados es mucho mayor en España que en el Reino Unido, pero esta diferencia viene de lejos y no ha cambiado mucho a causa de la crisis. A pesar de que los costos laborales unitarios ajustados por tipo de cambio bajaron en el Reino Unido como consecuencia de la devaluación de la Libra y se mantuvieron constante en España, el número de desocupados aumentó en prácticamente el mismo porcentaje desde el primer trimestre de 2008: alrededor de 80% en ambos países.
  8. La disminución de los costos laborales unitarios que consiguió el Reino Unido al dejar devaluar su moneda tuvo como contrapartida una inflación más alta desde el inicio de la crisis. En el primer trimestre de 2011 la inflación anual del índice de precios que excluye a la energía y los alimentos fue de menos de 2 % en España y mas de 3 % en el Reino Unido.
  9. El problema de la desocupación es mayor en España que en el Reino Unido por razones estructurales. En España la fuerza laboral aumentó casi cuatro veces más que en el Reino Unido desde 1980, debido tanto a la inmigración como a la creciente participación de las mujeres en la fuerza laboral. Además en España los impuestos al trabajo formal son el doble de los del Reino Unido. Esta diferencia es una oportunidad para España, que puede disminuir los costos laborales unitarios sin tener que recurrir a una devaluación monetaria. Todo lo que España debe hacer es reducir los impuestos al trabajo y aumentar el impuesto al Valor Agregado, tal como lo propusimos hace un año con Joaquín Cottani. Por supuesto,, deberá hacer muchas otras reformas para eliminar la desocupación.
  10. Mi conclusión es que la entrada de España al Euro no sólo le ha permitido tener un crecimiento significativamente mayor al del Reino Unido, sino que además obliga a España a enfrentar el problema de la desocupación a través de medidas de fondo y no del simple paliativo de la devaluación monetaria. Eso le permitirá a España sustraerse al riesgo inflacionario que ya se observa en el Reino Unido.