Diferencias de opinión sobre cómo debe funcionar el gobierno, no sobre la política económica.

Varios visitantes del blog me preguntan que pienso de la renuncia de Alfonso Prat-Gay y su reemplazo por dos nuevos ministros, Nicolás Dujovne y Luis Caputo. Le contesté esta pregunta a una muy buena periodista del diario La Tercera de Santiago de Chile. Abajo lo pueden leer.

Domingo Cavallo, ex ministro de Economía de Argentina: “Es probable que Prat-Gay haya buscado ser el primus inter pares y eso le debe haber disgustado al presidente”

 

 

21 comentarios en “Diferencias de opinión sobre cómo debe funcionar el gobierno, no sobre la política económica.”

      1. buen dia .
        lejos de tener una opinion calificada, como la mayoria de los comentaristas, voy a hacer una observacion de como creo que deberia funcionar una democracia:
        el analisis deberia ser de como debe funcionar o como deberia funcionar en nuestro pais?.
        dada la situacion creo que necesitamos rspuestas rapidas.
        nunca mas que ahora se necesita gente con una vision macro que apunte a buen puerto. en los comienzos de la patria funciono muy bien un triunvirato porque eso tenia, respuesta rapida , decisiones consensuadas por tres criterios que en votacion daba mayoria de 2 a 1.
        nunca debimos dejar ese criterio.
        mi comentario en realidad apunta a una consulta o analisis.
        creo fervorosamente que los sueldos deberian tener sumado (sueldos +iva) .
        escuche en una oportunidad del Sr. Domingo que esta medida deveria tomarse porque tiene tres ventajas:
        1º) no aumenta los costos , puesto que se traduce en credito fiscal en la evaluacion iva compras y ventas.
        2ª) aumenta automaticamente en un 21% el PBI.
        3º) genera mayor movimiento de consumo.
        ajustaria para parametros contables con resultados fiscalistas positivos en las empresas, haciendo minimizar el deficit recaudatorio por la medida en el iva.
        si alguien tuviera un estudio de este tema me gustaria tenerlo para estudiarlo.

        1. Hola Jorge. Lo que yo sostuve en varias oportunidades es que lo que hoy los empleadores pagan como contribuciones patronales a la seguridad social y al sistema de salud, debería igualarse a la tasa del IVA y ser considerado como IVA compra de los servicios laborales. De esa forma, se descontaría del IVA venta que factura la empresa y se reduciría el costo laboral, para las empresas que no evaden sus impuestos, en la tasa del IVA. Si esa disminución del costo laboral quedará 100% para los empleadores o una parte o todo pasará a los bolsillos de los empleados es algo que dependerá del estado del mercado laboral y de las convenciones colectivas de trabajo. Pero desaparecería un verdadero impuesto al empleo como es hoy la contribución que el empleador tiene que pagar por cada trabajador que contrata en blanco. El inconveniente de esta propuesta mía es que en principio reduciría la recaudación del IVA en el monto de las contribuciones patronales pagadas por empresas cuyas ventas están gravadas con IVA y no lo evaden. Por eso no puede ser adopatada como medida aislada sino en el contexto de una reforma fiscal completa. Un abrazo.

  1. Domingo CAVALLO.
    En la excelente entrevista del diario la Tercera de Chile, usted ha dado en el clavo del problema argentino: LAS BUENAS INTENCIONES NO FUNCIONAN SI HAY INCOHERENCIA TEÓRICA ENTRE LOS QUE DIRIGEN.
    Estimulado por sus respuestas sobre si Macri ha cumplido o no las expectativas, me animo a presentar un juicio crítico sobre la gestión del Gobierno actual.
    1° Creo que Alfonso Prat-Gay no fue separado por su enojosa arrogancia, ni por sus criterios sobre cómo debe funcionar el gobierno. Lo sacaron porque Macri empezó a darse cuenta del fracaso del keynesianismo-fabiano que es la base ideológica del sr. Alfonso Prat-Gay y de su numen intelectual Javier González-Fraga. Ambos entienden el proceso de ordenamiento económico SÓLO COMO EL ESTÍMULO A CEBAR LA BOMBA HIDRÁULICA DEL CONSUMO.
    2° Pero esa evidencia no ha logrado que Macri se convenza de que no se puede gobernar un PAIS como se dirigen las empresas familiares o multinacionales. En ellas predomina la praxis del método de casos (paradigma de Harvard) . En el Gobierno debe primar la acción basada en una teoría económica acertada, NO EN UN PRAGMATISMO SIN DOCTRINA.
    3° Esta fue la enseñanza indudable del milagro económico de Ludwig Erhard en Alemania, de Joseph Dodge en Japón, de Jacques Rueff en Francia, de Laureano López Rodó en España, de Vaclav Havel en Checoslovaquia, de Mart Laar en Estonia, de Wladimir Putin en Rusia, de Helmut Kohl, Angela Merlel y Wolfgang Schäuble en Alemania.
    4° En cuanto al fracaso en la gestión de Mauricio Macri, creo que puede hallarse en la increíble ignorancia que demuestra sobre el “abc” de la Teoría de Organización. Así por ejemplo nunca mencionó ni se preocupó por plantear la maraña organizativa del Estado Argentino con exceso de funciones inútiles y agobiantes. Tampoco se preocupó por mostrar cuál es el organigrama ideal con el que aspira modernizar Argentina. Menos se preocupó por tomar miles de pequeñas medidas micro-económicas que hubiesen aliviado la vida cotidiana de millones de argentinos que creen en él, pero que están ahogados por trámites, permisos, habilitaciones, registros, controles, autorizaciones, declaraciones juradas, instructivos electrónicos y una parafernalia que desalienta e indigna a la gente laboriosa, haciéndole perder tiempo en necedades sin sentido.
    5° La lectura de la salida de Prat-Gay sería esperanzadora si ella fuese la adopción de una COSMOVISIÓN COMÚN entre la insólita multitud de ministros y el propósito de enmendar tamaño error con la reducción del gabinete a sólo 6 o 7 ministros, todos unidos por la “cordada espiritual” de una doctrina o escuela de pensamiento económico. Si así no lo hace, parece irremediable que los problemas organizativos y de coordinación crezcan exponencialmente y enreden la acción de gobierno en un caótico calidoscopio de pensamientos contradictorios.

    Esta reflexión, querido MINGO, es el estimulo que su entrevista ha generado en mi mente. Le agradezco el nivel de sus aportes técnicos, porque es muestra de su agudeza intelectual y de la pobreza mental de todos sus necios cuestionadores.

    Un abrazo
    PAULINO

    1. Estoy totalmente de acuerdo con su análisis Paulino. Pero para alguien que como Macri no tiene formación filosófica en materia económica, su proceso de aprendisaje sobre la organización económica y social ideal para el país es, necesariamente, de prueba y error. Por eso hay que tratar de ayudarlo marcándole experiencias históricas que lo puedan orientar. Un abrazo

  2. Estimado Dr. Cavallo: disculpe que le haga una pregunta que no tiene que ver con el tema, pero estaba tomando un café con unos amigos charlando sobre las medidas que se vienen implementando y las que parece se van a implementar, y recordábamos que usted había dicho en un momento de su gestión que las reducciones a los aportes patronales no repercutieron como se esperaba generando mas empleo o blanqueo de personal. Pero no podemos recordar exactamente el contexto, y una breve búsqueda en internet no arrojó resultados. ¿podría recordarme en que contexto fueron hechas esas afirmaciones?

    Saludos cordiales de un asiduo lector, mas no comentarista.

    1. Yo alguna vez comenté, seguro que lo hice en mis libros El Peso de la verdad y Pasi[on por crear, que la importante reducción de cargas sociales que hicimos en 1993, reducción que era más importante a medida que la localización del empleo se alejaba de Buenos Aires y el Producto Geográfico Bruto per cápita era menor (esquema que denominamos “geograf[ia impositiva” no produjo el resultado que esperábamos poruq en marzo de 1995, al momento de la crisis tequila, el FMI puso como condición para ayudarnos que volviéramos atrás con esa reducción porque implicaba un costo fiscal. Fue un error que pudimos revertir en setiembre del mismo año, cuando argumentamos frente al FMI que la medida era aún más necesaria que antes porque en mayo de 1995 la desocupación había saltado al 18%. Aún cuando la reinstalamos, los efectos probablemente hayan sido tenues porque cuando se interrumpen y vuelven a establecerse, estas reglas de juego que deberían ser permanentes, pierden credibilidad. Yo creo que si el gobierno utiliza este instrumento para aumentar el empleo formal, debería hacerlo en el marco de una revisión integral de las normas laborales e impositivas, porque las causas de la informalidad son muchas. De cualquier manera, bajar el costo laboral sin afectar el bolsillo del trabajador, siempre va a ser una buena medida. Un abrazo.

  3. Mingo: todo bien lo que usted dice !!, solo que pienso en que con el kirchnerismo tratando de hacer lo que sea para no ir presos, no es fácil para nadie hacer algún cambio o tomar alguna decisión que pueda tocar algún privilegio estatal, a estos inmediatamente se les suman todos estos delincuentes y voltean a cualquier gobierno, que no sea peronista !! usted lo sabe muy bien !!
    No son democráticos y mucho menos piensan en perder su poder de Lobby !!
    Abrazo !!

  4. Domingo

    Espero equivocarme pero temo que la atomización de funciones termine convirtiendo a la conducción económica del país como una sucursal de banco en las que, actualmente, no es posible hablar con un gerente que, verdaderamente, sepa exactamente cómo funciona todo el circuito. Para ser amable y conservarte como cliente te dice que todo está en orden. La realidad es que no tiene autoridad para asegurarte nada.

    Abrazo
    Domingo

  5. Domingo:

    Le escribo por algo muy “microeconómico” . Los argentinos dejaron de comer carne desde hace 15 años. La carne tiene precios anormales y se exporta, y es más cara que en el exterior. Tampoco permiten carne importada de vaca ni de búfalo.
    Yo le pregunto, ¿usted qué solución ve para que los argentinos vuelvan a comer carne como antes? La receta de aumentar la producción no parece solucionar nada, es como la “teoría del derrame”: hoy se produce y se exporta, la Argentina alimenta a mucha gente, varios países, con carne pero los argentinos dejaron de comerla, ahora comen tartas, fideos, semillas, carne vacuna muy poco. Desregular y liberar exportaciones, hizo que todavía fuera más cara. ¿Cómo piensa que se puede solucionar?
    Vicente Massot una vez dijo, en el 2002 o 2003, que los argentinos debían resignarse a dejar de comer carne para “aprovechar el viento de cola”: o sea, exportar, ganar bastante dinero con las ventas de carne a países que la demandan… y el día que esa demanda baje, volverán a comer carne (aclaremos: que dejen de comer carne los argentinos pobres o trabajadores, por supuesto, Massot no creo que se haya hecho vegetariano y DeAngeli tampoco).
    Paradojalmente, Guillermo Moreno también propuso una solución “derramista” para la carne: “falta producir más”, dijo hace un año.

    Me opongo y soy muy crítico de políticas suyas, Cavallo, pero reconozco que en los 90 el único problema que había entre los argentinos y el consumo de carne era el miedo al colesterol.
    Y salvo los desocupados, el resto salía de los supermercados con el chango lleno.

    ¿Por qué en los 90 se comía carne y ahora no? ¿por demanda internacional? porque el poder adquisitivo era mayor? ¿por la “vaca loca”? ¿porque había límites a las exportaciones de carne para proteger el mercado interno? ¿Qué sucedió en 20 años?

    ¿En Estados Unidos o España o Alemania cómo se maneja el tema alimentario y la exportación, y el abastecimiento del mercado interno a precios accesibles para alimentos? ¿es totalmente libre o hay regulaciones?

    ¿La solución sería entonces esperar a que algún día el mundo esté en problemas y no pueda comprar más carne… sólo así puede ser que los argentinos vuelvan a la carne vacuna?

    Saludos

    1. Hola Marcelo. En general en todos los países económicamente bien organizados, existe comercio exterior libre de productos alimenticios. En aquellos productos con producción excedente, es decir en los casos en que hay saldos exportables, los precios internos son un poco más reducidos que los del exterior (es decir se trata de precios FOB: el precio externo menos el costo de seguros y fletes). Ese precio más reducido puede alentar el consumo interno frente a otros alimentos para los que hay importaciones en el margen. Cuando la producción interna no alcanza a satisfacer el consumo, el precio de mercado es el precio CIF de importación (el precio interno mas el costo de seguros, fletes y aranceles de importación). En ese caso el precio relativo más alto del alimento importado puede llevar a que se consuma menos internamente.
      Los gobiernos populistas en Argentina (y también en otros países) tratan de abaratar los alimentos poniendo impuestos a las exportaciones, de esta forma bajan el precio interno porque el precio FOB de exportación se reduce por el efecto de la retención (en el mismo sentido opera la restricción cuantitativa a las exportaciones). Como resultado de este tipo de políticas, la producción del alimento disminuye (porque los productores se desalientan y disminuyen la producción). Esto es lo que ocurrió a partir de 2004 cuando pusieron altas retenciones y cupos de exportación. El stock ganadero bajó en 15 millones de cabezas y la producción se desplomó, a punto tal que dejamos de exportar carne. Cuando se completa ese efecto, el precio interno salta al nivel del precio CIF de inportación, que es muy alto porque existen aranceles de importación. r supuesto, con esos precios altos en el mercado interno, la gente trata de reemplazar el consumo de carne por el de pollo, el pescado, las pastas y cualquier otro substituto más barato. Lo mejor es dejar que funcione el libre comercio y que el gobierno no intervenga con medidas de restricciones al comercio exterior. Ni retenciones, ni altos ranceles de importación y, por supuesto, sin ninguna restricción cuantitativa. Así funcionó en los 90s. Un abrazo.

  6. No conozco a Dujovne pero me agradaron algunas cosas que propone que, en mi modesto entender, son aspectos de modificación de política económica. Me gustan. Podrá hacer lo que propone? Y es ahí en donde me surgen dudas. Dejé asentado en este blog que me parecía que Hacienda no estaba “empujando” de la manera que debía… pero temo que esto no ocurrió por Prat Gay sino por las limitaciones que impuso la estrategia partidaria con vistas a las elecciones. No creo que esto haya cambiado por lo que temo que le va ser difícil a Dujovne lograr los objetivos que plantea. Entiendo y comulgo con la idea de tener un ministro de economía que coordine la política económica en un todo, pero ese rol de Ministro de Economía lo cubrió y desea cubrir el propio Mauricio Macri con su circulo mas intimo. Esto no es lo ideal pero no sería tan grave ya que el Presidente no es un analfabeto en economía…, puede tener buenos asesores… no será un economista pero es persona preparada, creo que incluso estudió relativos en Columbia, Warthon… CEMA. Yo arriesgo que el verdadero problema es que hasta que lleguen a las elecciones… el rol Presidencial se encuentra limitado por las directivas de Duran Barba… Esa voz absoluta superior propone no hacer ningún tipo de olas hasta las elecciones… Creo que a Prat Gay le han endilgado el costo que tuvo que pagar el gobierno por ganancias… y su excesivo protagonismo en los aciertos fue así que resultó el cordero de sacrificio por el no crecimiento del segundo semestre. Desde lo personal pienso que el problema central y núcleo… es que es imposible hacer cambios sin querer cambiar nada y esa es la línea directriz que se ha impuesto en el máximo nivel gubernamental. Ojala me equivoque, obviamente!. Abrazos, Alex

    1. Coincido Alex. Ojalá Mauricio Macri tome a Dujovne como su principal asesor en materia económica, si es que él quiere ser no sólo Presidente sino su propio Ministro de Economía. No creo que Mauricio vaya a tener éxito si se hace asesorar en materia económica por una comisión de encuestólogos, politólogos, administradores de empresas y economistas, relegando a un segundo plano a estos últimos. Yo también le deseo éxito al Presidente, pero siempre trato de advertirle que para dirigir la economía no es suficiente, pero es necesario, entender muy bien cómo funciona el sistema económico y cuan alejado está de un sistema de mercados libres para el sector privado y de buena planificación (presupuestación) para el sector público. Un abrazo.

  7. Domingo, siempre es un momento de lucidez y reflexión todo tipo de análisis macroeconómico que hagas. Lo que creo que te faltó decir en la nota, y creo que es la percepción general de los vecinos, es que el balance del gobierno, que puede ser positivo, queda un poco empañado porque en las elecciones se prometió falsamente que la inflación era una de las cosas más fáciles de resolver, y en el 2016 tuvimos un incremento brutal del costo de vida. ¿Cómo crees que está actuando el Gobierno, desde su política económica, en este punto en cuestión? Gracias!

    1. Concuerdo con que el discurso electoral llevó a subetimar gravemente el riesgo inflacionario inicial de cualquier plan de estabilización. Con controles de cambio, controles de precios y tarifas públicas congeladas durante 14 años y un exceso enorme en el stock de dinero, no debían caber dudas de que inicialmente iba a haber una etanflación, salvo que se introdujera una reforma monetaria como la qu eyo propuse en “Camino a la estabilidad”. Lamentablemente no hubo reforma monetaria ni explicitación inmediata de la herencia recibida. Esa ausencia tuvo como costo un año de fuerte etanflación. Un abrazo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *