O mejor, como propone Santiago Kovadloff, que avance hacia el futuro.

Un visitante de este sitio, al que no lo convenció Jorge Giacobe, me envió este video con una entrevista imperdible a Santiago Kovadloff. Me apresuro a subirla al blog.

8 comentarios en «O mejor, como propone Santiago Kovadloff, que avance hacia el futuro.»

  1. Buenas tardes Dr, quería hacerle una consulta. Ante los anuncios políticos sobre el compañero de fórmula de Scioli si la gente advierte que estará condicionado y que habrá más de lo mismo, no se adelantarán los tiempos fruto de la expectativas negativas provocando el Rodrigazo.
    Hay un artículo de el lic Boggiano en su página web (http://www.cartafinanciera.com/tendencia-actual/hacia-donde-va-el-dolar-en-argentina) donde dice que hay 480 mil millones de pesos en plazos fijos la mitad de los cuales vencen el 15 de Julio. Si una buena parte de quienes están especulando quieren bajarse de la bicicleta financiera no ocasionarán la explosión? Gracias y saludos.

    1. Ese riesgo aumenta en la misma proporción en la que se acentúa la expectativa de continuidad de las políticas económicas vigentes. Un abrazo.

  2. DOMINGO CAVALLO.

    En la página Web [economía para todos] he leído un trabajo del economista Antonio MARGARITI, cuyo enfoque me parece concordante con Santiago Kovadloff y que pienso será de su interés, DOMINGO, y de los lectores del blog. Dice así:

    “En la década de Néstor y Cristina hubo algo que traspasó, alteró y vulneró a la sociedad argentina. Algo invisible a los ojos. Algo que no comprendemos bien. Algo que no refleja la macroeconomía. Ni tampoco la retórica política o el análisis sociológico. Algo ocultado por la propaganda oficial. Algo que hace fracasar los pronósticos económicos y políticos.
    Hemos sido sometidos a un sigiloso pero feroz intento de alterar y cambiar de raíz nuestra esencia espiritual, los rasgos culturales, nuestra idiosincrasia, el modo de ser, pensar y obrar de los argentinos.
    Hoy, en la escena pública y parte de la esfera privada, no actuamos del mismo modo con que lo hacíamos antes de la década. En la sociedad se ha abierto una profunda grieta: vivimos con temor a la agresión, las amenazas y la violencia.
    El mandato sagrado, que el preámbulo ordena cumplir a los gobernantes, se ha violado impunemente. A pocos les interesa y nadie se da cuenta. Ya no constituimos una “unión nacional”. No se “afianza la justicia”. No se “consolida la paz interior”. No se “provee a la defensa común”. No se “promueve el bienestar general”. No se “aseguran los beneficios de la libertad”. Hasta se ha cambiado “la protección de Dios como fuente de toda razón y justicia” por la voluntad caprichosa y autista de quienes detentan el poder.
    Por eso hay tanto enriquecimiento soez, suma injuria, violencia, inseguridad, crimen y narcotráfico.
    Este fenómeno, que pasa inadvertido, podría definirse de manera simple y contundente. Ha ocurrido una profunda, sigilosa y constante mutación de la SINDÉRESIS, siendo sus inspiradores intelectuales los ideólogos Ernesto Laclau (1935-2014) y Heinz Dietrich Steffan (1943) La sindéresis es un término griego que significa la capacidad natural del ser humano para reconocer los principios morales, elegir el bien y rechazar el mal. Como dirían los analistas políticos: la sindéresis es el espacio donde se construye la acción humana inclusive la económica y política. Sin la sindéresis seríamos bolas sin manija, palurdos, brutos,grotescos, guarangos, necios o imbéciles.
    El publicitado modelo nacional y popular ha demostrado ser un proyecto de cambio de principios éticos y de negación de la conciencia moral tradicional para convertirla en conciencia setentista, colmada de odio, codicia, violencia y revanchismo. Son como la Jihad islámica respecto de la pacífica cultura musulmana tradicional.
    Han pretendido hacer un país fundacional distinto, negando la tradición e intentando hacer la revolución mediante la desvirtuación de las instituciones, el cambio violento de las leyes , la adulteración de la mentalidad popular , la sumisión de la justicia y el cambio de la conciencia moral.
    Con paciencia y cierta dosis de memoria, podremos recopilar los principios morales que nos transmitían nuestros padres y que ellos recibieron de los abuelos. También podemos compendiar los anti-principios que hoy forman la sindéresis de la militancia,compuesta por turbas de aplaudidores y barras bravas que ocupan los patios de la Casa Rosada. Sarmiento los definiría como “Civilización o Barbarie”. Nosotros podemos decir que se trata de “Tradición o Revolución”.
    ¡Qué opina MINGO sobre este enfoque?

    Un fuerte abrazo de
    PAULINO

    1. Mi opinión es que la opinión de Antonio es sumamente valiosa y hay que ayudar a divulgarla. Por eso apenas leí tu mensaje decidí subirla al blog como nuevo post. Muchas gracias por llamarme la atención sobre el artículo de
      Antonio Margariti, quien además de gran economista demuestra ser un agudo filósofo. Un abrazo

  3. Dr. CAVALLO:
    No puedo sino coincidir con KOVADLOF y el drama que aqueja al país hoy puede resumirse en una palabra :»BIPOLARIDAD».
    Sí dr. CAVALLO.Hasta 1989-91 el mundo fue bipolar (guerra fría) pero desde el colapso soviético a hoy el MUNDO cambió.Tenemos a EE.UU, a la Unión EUROPEA, los espacios regionales como el MERCOSUR y el NAFTA, un dinamismo asiático que puede verse en la cantidad y calidad de productos coreanos,taiwanes,chinos y ni que hablar de los JAPONESES.A nuestro lado tenemos un CHILE ordenado y nosotros seguimos bloquedos,perdidos en un laberinto porque nos gobierna gente que piensa y analiza el mundo con las categorías de la guerra fría.Hasta RUSIA ha cambiado porque esta RUSIA no es la antigua URSS.El problema hoy dr. CAVALLO es como lo sostenia el creador de televisión litoral, don ALBERTO GOLLAN, la «ideología».Tenemos a no menos de 2.500.000 argentinos que piensan la realidad con la ideología marxista, anarquista, o socialista.Y toman decisiones por los 40.000.000 de argentinos restantes.Pero hay salida si nos dejamos de pelear por lo que pasó antes del año 2000.Arranquemos de nuevo.

Los comentarios están cerrados.