El gradualismo que le recomiendan a Scioli acentuará la estanflación

No sé a quien presta atención Scioli en materia económica. Pero, por lo que dice en sus últimos discursos, está siendo muy mal asesorado. Su apego al gradualismo en materia de cambios en las reglas de juego cambiarias y monetarias, en materia de tarifas de servicios públicos y en relación al mínimo no imponible y las escalas del impuesto a las ganancias, preanuncia que no va a poder sacar al país de la estanflación. Por el contrario, si sigue esos consejos, va a tener que soportar una estanflación cada vez más grave y costosa, tanto en términos económicos y sociales, como en términos políticos.

El gradualismo, cuando se parte de fuertes desequilibrios macroeconómicos y fuertes cuellos de botella sectoriales, acentúa las expectativas de inflación, las pujas distributivas y los costos recesivos. Por ejemplo, hacer el ajuste de tarifas gradual en el tiempo,pero a un ritmo superior al de la inflación y la devaluación en el mercado oficial, lleva a aumentar la inflación esperada porque la gente sabe que los ajustes de tarifas, al haber sido insuficientes, seguirán en el tiempo. Además, al ser parciales, los ajustes no significarán una reducción importante del gasto en subsidios a las empresas prestadoras. Por lo tanto, no se podrá influir sobre las expectativas de inflación argumentando que se está reduciendo el déficit fiscal.

En materia de reglas monetarias y cambiarias, el gradualismo también es perverso. Si se mantiene el cepo y se trata de que la brecha entre el dólar paralelo y el oficial se cierre gradualmente, se necesitarán muy altas tasas de interés en términos reales y la devaluación gradual esperada en el mercado oficial tenderá a aumentar, con el consiguiente impacto sobre las expectativas de inflación y las pujas distributivas. Se trata del mismo efecto del aumento gradual de tarifas.

En materia de recuperación del crédito público y de entrada de capitales, el gradualismo también es perjudicial, porque aunque se lograra que por el cambio de gobierno y el anuncio de que se tratarán de resolver los pleitos pendientes, permitiera conseguir financiamiento externo, éste, en lugar de utilizarse para las inversiones que permitirían ampliar la capacidad instalada en los sectores que hoy se constituyen en cuellos de botella de las cadenas productivas, terminaría financiando los desequilibrios fiscales heredados e inversiones muy poco productivas vinculadas a incentivos perversos creados por favoritismos sectoriales o corrupción.

También es equivocado el consejo de postergar un ajuste integral del impuesto a las ganancias, que actualice el mínimo no imponible, las escalas de las tasas y que disponga el ajuste por inflación, del mínimo, de las escalas y de la propia base imponible del impuesto. Sin este cambio en el impuesto a las ganancias será muy difícil conciliar posiciones en las negociaciones colectivas de trabajo y lograr que las empresas inviertan en capacidad productiva.

Quienes temen que soluciones de shock produzcan un «Rodrigazo», es decir que den lugar a demandas de aumentos salariales y a un descontrol fiscal y monetario como el de 1975, no advierten la gran diferencia que existe entre un shock bien planeado, al inicio de un gobierno que puede replantear el conjunto de reglas de juego de la economía en la dirección que predomina en el mundo y un shock que termina produciéndose cuando el gobierno ya está desgastado por un largo período de estanflación y se ve obligado a admitir fuertes reajustes sin haberlos planeado y sin que la gente pueda percibirlos como la etapa inicial de un replanteo interal de reglas de juego.

Quienes le recomiendan a Scioli que en caso de ser elegido Presidente aplique cambios gradualistas en relación al cepo cambiario, las tarifas públicas y el impuesto a las ganancias, estarán contribuyendo a que hacia mediados de su mandato, o incluso antes, Scioli corra el riesgo de ser totalmente desacreditado por un shock no planeado que se transforme en un «Rodrigazo».

Siempre pensé que Scioli, como Menem, era un político con gran intuición y sentido común. Menem, durante su campaña electoral, no habló de planes de gobierno y creo que no lo hizo porque recibía muchas opiniones, las mas de las veces contradictorias entre sí. Tenía la ventaja, si lo comparamos con Scioli candidato, que Menem prometía un cambio frente a un gobierno, el de Alfonsín, que terminaba enfrentando una gran crisis económica. Nadie sabía en que consistiría el cambio, pero la gente pensaba que no se podía continuar con el tipo de políticas del gobierno precedente. Angelóz presentó planes de cambios sinceros y bien orientados, pero la gente no prestó atención al lenguaje tecnocrático de sus asesores y juzgó que el partido al que representaba no aseguraba un cambio de dirección.

Ahora, la mayoría de la gente quiere también un cambio. Esto, objetivamente no favorece a Scioli que para sostener su candidatura en el Frente para la Victoria, tiene que sugerir que no va a introducir cambios importantes en la política económica.Si bien el deseo de cambio favorece a la oposición, podría llegar a ocurrir que si ninguno de los candidatos de la oposición llega a 30 % de los votos en la primera vuelta y Scioli consigue 40 %, resulte elegido Presidente. Es asombroso que Macri y Massa no adviertan este riesgo para quienes desean un cambio, pero, por el momento, parece que un entendimiento entre ellos es cada vez más lejano, por lo que no puede descartarse que Scioli gane en primera vuelta. De ahí mi preocupación por el mal asesoramiento que Scioli está recibiendo en materia económica.

La gran ventaja de la oposición, si llegara a ganar la elección, es que podría plantear ajustes iniciales de una sola vez, explicarle a la gente que son la consecuencia ineludible de los desequilibrios creados por el Kirchnerismo, y evitar el riesgo de «Rodrigazo» por producir el shock en forma planeada y en el momento en que tendrá el gran margen de maniobra que da el triunfo electoral. Además, producidos de entrada todos los ajustes necesarios, será mucho más factible lograr una baja inmediata en la inflación esperada y una recuperáción rápida del crédito público. La desventaja de la oposición, paradójicamente, es que parece tener una fuerte vocación por la dispersión y la competencia de personalidades.

35 comentarios en «El gradualismo que le recomiendan a Scioli acentuará la estanflación»

  1. DOMINGO CAVALLO

    Su crítica al gradualismo es muy acertada. No sólo desde el punto de vista teórico sino también práctico. Recuerdo que Alvaro Alzogaray decía que la táctica del gradualismo equivale al errado comportamiento de un comandante en la guerra de trincheras: ordenar a sus soldados salir uno por uno del cubículo. Entonces el enemigo, los irán abatiendo de a uno y perderá la batalla. Aquí los adversarios son los especuladores que en el gradualismo pronto toman posiciones y desbaratan cualquier continuidad posible de esta táctica de «medidas-sucesivas» y «no-simultáneas».
    En cuanto a quien aconseja a Scioli, no es otro que MIGUEL BEIN
    un individuo temeroso de las presiones económicas que acaba de anunciar que la medida inicial que él adoptará sería «impedir que 10 millones de tipos sigan comprando dólares-ahorro y se lleven el Banco Central a sus casas». Evidentemente este sr. BEIN es un leoncito igual que el sr. KICILLOF. La única diferencia entre ellos es el apellido y la estatura.

    Adelante y siga predicando estas verdades. Cumple Usted un importante rol histórico que Dios y la Patria se lo recompensarán.

    Un fuerte y sincero abrazo de PAULINO

    1. Muy buena la comparación que hacía Alsogaray. Yo también creo que el que lo mal aconseja a Scioli es Bein. Un abrazo.

  2. Dr. Cavallo: El objetivo primordial hace unos años es evitar un Rodrigazo. Recién ahora los economistas mediáticos parecen darse cuenta de la gravedad de la situación y plantean la dicotomía entre shock o gradualismo. La alternativa de «gradualismo» la agotaron desde enero de 2014; con la llegada de Fábrega y Capitanich se esperaba un equilibrio en la política monetaria, cambiaria y fiscal. Ambos actuaron en consecuencia aplicando política monetaria fuertemente restrictiva, devaluando y subiendo tasas. Pero la necedad de Kicillof y Cristina hizo que no atacaran el frente fiscal; y el déficit fiscal pasó de financiarse con emisión a financiarse con un combo de deuda interna y externa. Nadie les pedía que recorten gastos en política social, porque agravarían la recesión, se les pedía que recorten el gasto improductivo (fútbol, aerolíneas, sobreprecios, burocracia, subsidios a sectores de altos ingresos). No sé donde aprendió Keynesianismo Kicillof, lo que sí sé, es que es demencial aplicarlo en estanflanción y las consecuencias están a la vista de todos; mientras el sector privado y los de a pie pagamos el ajuste, el sistema financiero está gozando de altas tasas de rentabilidad. La prioridad de ellos fue darles ganancias a quienes podrían agravar la situación cambiaria, hacerles pagar el ajuste a la gente y lograr esta especie de plan primavera. El gradualismo está agotado, seguir con esto nos llevaría a una hiperinflación. La alternativa lógica, como usted expone, es el Shock inteligente encarado por el nuevo gobierno. Que el Shock se traduzca en Rodrigazo o resulte un sinceramiento que le devuelva estabilidad y crecimiento al país dependerá más de la actitud de los sindicatos frente al cambio que del mayor o menor flujo de dólares que puedan ingresar; creo que se va a necesitar un pacto social para salir ordenadamente de ésto, donde empresarios, sindicatos y el nuevo gobierno lleguen a un acuerdo por la continuidad del país.

    1. Así es. Y para que los sindicatos cooperen, nada mejor que platearles con absoluta sinceradad las condiciones heredadas del gobierno anterior y darles argumentos para que también, sus expectativas de inflación converjan a las que persigan las medidas estabilizadoras. No es sencillo pero se puede conseguir. lo conseguimos en 1991. Un abrazo.

  3. Dr Cavallo UD es un hombre con experiencia política .
    El amigo Scioli,me hace acordar la MENEM que ganó la primera eleccion,aparentaba ser un macionalista cerrado.
    Y se transformó en un «liberal sui generis».
    Esta haciendo una obra de teatro ,una,verdadera parafernalia de la sumisión.Aqui los verdaderos economistas saben que habrá un ajuste duro ,real y doloroso,pero,necesario .Es un pais en bancarrota .No le,demos mas vuelta al rulo.
    Un personaje de esa laya ,jamás será un buen presidente…Jamas armara nada sensato.!es una persona llena de odio ,aguanta cualquier cosa,soporta cualquier dolor aceptan que lo,violen ,mejor prueba de que será un ser corrupto no hay.

    1. Entiendo tu escepticismo. Pero siempre tenemos que aspirar que ocurra lo mejor, es decir, que esta vez sea diferente. Un fuerte abrazo.

  4. Yo creo que sea quien sea el proximo presidente no va a aplicar mucho gradualismo que digamos. Mi duda es cuan importante es el balance de poder en el poder legislativo para hacer todo lo que se tiene que hacer. Son requeridas leyes para el sinceramiento o esto lo puede hacer un presidente por decreto? (ya se que es mejor si sale por ley, pero si lo traban los K remanentes??)

    1. La eliminación de la intervenciones distorsivas, en general, se pueden hacer por decreto pero una reforma ordenada del estado y de la economía requerirá sin duda de leyes. Yo creo que el próximo ejecutivo va a tener que convencer al Congreso para que le apoyen mucha leyes. No será fácil, pero será imprescindible. Un abrazo.

  5. Muy buena nota Domingo

    A pesar de que, literalmente, Scioli tiene mano dura, no le sirve y esperemos qu quede eliminado.
    Su capacidad de actuar en el futuro debe estar súper condicionada por su pasado y su presente.
    Ambos deben incluir cuentas internas con saldos vidriosos que le impedirán tener la objetividad que requiere el cargo para el que se postula, especialmente cuando hay que deshacer lo que él mismo contribuyo a instaurar.

    Deseandole un excelente fin de semana
    Le manda un abrazo
    Domingo

    1. Coincido Domingo. Pero yo seguiré tratando de que Scioli también tenga plena conciencia de los riesgos de seguir con el relato kirchnerista. un abrazo

  6. Dr. Cavallo. Coincido plenamente con sus apreciaciones. Sin embargo me queda una duda. El nuevo gobierno, Macri posiblemente, será tal vez un gobierno políticamente débil ya que el congreso continuará con mayoría K. En ese sentido, ¿existe alguna posibilidad de que al aplicar un plan integral de shock acabe todo en un fuerte estallido social por la alta caída en los salarios reales que el plan implicará, al menos en el corto plazo? Cómo debería implementarse cuidadosamente para que esto no ocurra, o sea aprovechado por la oposición para alentar un estallido?
    Un atento Saludo. Martín

    1. Si el plan consigue revertir de inmediato la tendencia a la fuga de capitales y, por el contrario los capitales comienzan a entrar (no sólo como financiamiento al Estado si no, sobre todo, como financiamiento de inversiones productivas) la caída del salario real puede limitarse a incluso evitarse. Por supuesto, que existen riesgos de que todo termine en un Rodrigazo. Es imposible aventar totalmente ese riesgo. Un abrazo.

  7. Estimado Doctor: entiendo que si se suben las tasas de interés en función de que «se necesitarán muy altas tasas de interés en términos reales» el peso tenderá a apreciarse versus otras monedas, por caso el dólar estadounidense. ¿No es así?.
    Gracias.

    1. En realidad, en caso de gradualismo las tasas reales de interés tendrán que ser muy altas para que el Peso no se deprecie a un ritmo mayor al de la tasa de inflación. En todo caso, si se produce una apreciación del peso será en términos reales (es decir por efecto de la inflación a una tasa mayor que la devaluación nominal)no en términos nominales. un abrazo.

  8. Candidato que preanuncie reajuste, pierde. Scioli lo sabe. Menem calló y ya Presidente tardó dos años para la convertibilidad y luego en seis meses estabilizó respecto al dólar. El futuro presidente sin mayoría Congresista debera consensuar, Como estabilidad es imprescindible para alentar el ahorro nacional, deberemos implantar sistema bimonetario: ahorrar en dolares para credito a largo plazo para desarrollar actividad privada tipo construccion, el motor de la economía de todos los paises. Facilitar traspaso mano obra al sector privado y de jovenes NI a ocupados x 2 años sin aportes jubilatorios.para achicar desempleo real. Alentar dictado leyes laborales provinciales conviene, la Constitución no lo impide.

    1. Coincido. incluso anoche lo escuché a Federico Sturzenegger decir que no se necesitará ajuste. Yo cereo que mas temprano o más tarde, lo que vos sostenés como imprescindible va a ocurrir. Yo advierto que es mejor que ocurra temprano en el próximo período de gobierno. Un abrazo.

    2. perdón… lo de minoría en el congreso del nuevo presidente es falaz en mi opinión: alguien cree realmente que los K son idealistas? Señores, les voy a anticipar lo que va a pasar: aunque gane Macri, todos los K del congreso se van a poner a trabajar para quien maneje la caja..! se van a olvidar rápidamente de los derechos humanos y van a ir atrás del vil metal. Saludos

  9. Dr. Cavallo.
    Coincido con su post.
    Está claro que será necesario realizar un ajuste importante y que el gradualismo no es la solución.
    Ahora, me gustaría leer muchos comentarios y propuestas suyas sobre fuertes ajustes dentro del sector publico, que debería ser el primero en ajustarse.
    Un abrazo.

    1. El ajuste en el gasto público que puede y debe hacerse de inmediato es el de la eliminación de los subsidios a las empresas prestadoras de servicios públicas. Por supuesto que eso requiere el sinceramiento tarifario que golpeará al sector privado. Los ajustes en el sector público que requieren reformas estructurales y eliminación de personal, salvo la de eliminar los ñoquis caros (militantes remunerados), la publicidad innecesaria y los sobrecostos por corrupción, que un gobierno nuevo y honesto puede hacer desde el primer día, todos los demás son neccesariamente graduales, por la dificultad para decidirlos e implementarlos. Un abrazo.

      1. Dr. Cavallo, por la observación que puede hacer un no especialista, como es mi caso, se puede deducir que el sobrecosto por corrupción puede alcanzar valores que lindan con lo psiquiatrico. La deducción surge de un simple análisis, en los 90 el PBI rondaba los 250.000 millones de dólares y hoy los 500.000 millones y no es posible observar por ningún lado que al Argentino hoy le llegue más ingresos que entonces.
        Es más, se ha producido una descapitalización brutal.
        Si estoy equivocado, por favor corrijame.
        Un abrazo

        1. No estás equivocado Ramiro. Yo creo que hoy el impacto de la corrupción es mayúsculo.La única razón por la que la gente no lo sufre más que en los 90s es porque las condiciones externas hasta dos años atrás fueron tan favorables que el Gobierno pudo dejar que algo de esa bonanza llegara a la gente. Un abrazo.

  10. A la inversa de lo que decía Duhalde, Argentina por culpa de sus dirigentes , esta condenada al fracaso no al éxito.Es lamentable pero es real. Y si no comienzan viéndolo así, acentuarán mas el pozo.

    1. Coincido, sílo que no es que está condenada al fracaso, sino que el riesgo de fracaso es muy alto por la baja calidad de nuestra dirigencia. Un abrazo.

  11. Estimado Domingo: me parece que te quedas corto con la tragedia que sería que gane Scioli. Lo asesore quien lo asesore, va a terminar haciendo lo que le manden del cristinismo, sobre todo si el vice o el ministro de economía es Kisillof. Como dijiste antes, y yo comparto plenamente, el gradualismo sin confianza ni liberación total del mercado cambiario terminará muy mal, yo digo que en un nuevo Rodrigazo. Lo de Macri me parece distinto, ya que gente joven como Frigerio, Sturzenegger o Melconián, seguramente prepararán un plan coherente que traiga confianza en la gente incluidos los inversores, que también son gente. La desconfianza que genere Scioli (un flan) y el gradualismo de Bein serán un cóctel letal. Ojalá me equivoque, y como vos decís, siga por un tiempo la estanflación y la recesión, pero sin estallido. Como siempre, va con abrazo, Jorge Pedro

    1. Es que si continúan con las políticas actuales, no sólo mantendrán la estanflación sino que se irán acercando más a más al momento de la verdad. Y como ya será muy tarde, el Rodrigazo se producirá aunque no lo quieran. Un abrazo.

  12. Doctor Cavallo lo felicito por el blog, me encanta lo leo siempre.
    Usted recomendaría, como una cuestión prioritaria para el nuevo gobierno en el 2016 (además de resolver el tema cepo cambiario, tarifas de servicios públicos, inflación, recuperación del crédito público, etc.) un decreto de desregulación económica, como el que en su momento puso en marcha en 1991, o incluso de mayor alcance?

    Un abrazo.

    1. Sin duda. Van a tener que hacer algo muy parecido al decreto de desregulación de 1991, porque en los últimos 15 años se volvieron a generalizar las regulaciones distorsivas. Un abrazo.

  13. Estimado Dr. Cavallo, tal vez recuerde las entradas que le sugerí leer en «ml blog» donde explico la importancia de una particular pulsión humana a lo que se suma la cultura del pueblo a la hora de evaluar cuales son las políticas más convenientes y las contradicciones inevitables a las que se verán sometidas.
    Resumiendo se podría concluir que por una cuestión «cultural» en nuestras sociedades las políticas que mejor deberían funcionar son las de libre mercado ya que nos caracterizamos por conductas culturales muy individualistas (priorizamos ampliamente las conveniencias personales sobre las colectivas).
    Sin embargo, por la acción de «instintos o pulsiones humanas» siempre prevalecen las simpatías por políticas estatistas, autonomistas, personalistas y nacionalistas (de acá que es mala palabra para un político hablar de libre mercado, privatizaciones o economía de ajuste).
    A lo que intento llegar es que buscar aplicar políticas a todas luces más razonables como las que ud. propone, puede que encuentren resistencias sociales que dinamiten la confianza que requiere cualquier plan económico.
    ¿y por qué resalto este riesgo?
    Sencillo, hoy vemos que Scioli tiene grandes chances de ganar las elecciones presidenciales representando a un partido político que hace uso de la hipocresía con un descaro difícil de ver en la historia (caso juez Fayt) y a aplicado políticas económicas desastrosas (ayudados enormemente por el contexto externo) y sin embargo puede ganar las elecciones.
    Todos pensabamos que les pasaría lo que a Menem que perdió apoyo electoral supuestamente por corrupción y estancamiento. sin embargo en este gopbierno hay más corrupción y más estancamiento. En realidad Menem perdió apoyo por sus privatizaciones y políticas abiertas (bien hechas por cierto).
    Lo único que puede explicar estas preferencia sociales es la acción del instinto humano y todo hace prever que no debería ignorarse este comportamiento a la hora de programar políticas.
    Pensando en aportar aunque sea un granito de arena, le hago llegar estas consideraciones.
    Sepa de mi admiración por todos aquellos que luchan por un país mejor.
    Un abrazo.

    1. Muy buena reflexión Ramiro. Recuerdo haber leído con atención tu blog. La cuestión que me planteo, pero no sé cómo se recuelve, es de que manera incorporar en el análisis y en las propuestas los condicionantes que plantea el instinto y las pulsiones humanas. Un abrazo.

    1. No estoy de acuerdo con Levy Yeyati. El gradualismo es inevitable en todo lo que sean cambios estructurales, porque hay condicionamientos físicos y financieros. Pero en materia de eliminación de distorsiones, el gradualismo no tiene sentido. El costo de los ajustes necesarios cuando se han acumulado distorsiones es mucho mayor si se demora en corregirlas que si se lo hace de inmediato. Además él muestra como ejemplos de shocks inconducentes o inefectivos, los intentos tanto de Lopez Murphy como míos de disminuir el gasto público y el déficit fiscal de forma transparente y sincera en 2001.El verdadero shock terriblemente costoso es el que aplicó Duhalde y al que el propio Levy Yeyati acompaño como economista jefe del Banco Central cuando dispusieron la pesificación de todos los contratos en dólares (incluídos depósitos y deudas) Esa medida llevó a la fortísima devaluación (el precio del Dólar saltó de 1 a 4). Si en lugar de la pesificación se hubiera dispuesto una libre flotación (sobre toda luego de completada la reestructuración de la deuda que estaba en marcha para ser concluída en febrero de 2002) la devaluación no hubiera sido muy superior al 20 0 30 %. Al irse el precio del Dólar a 4 pesos, se produjo una inflación del 42 % durante el año, totalmente desequilibrada que mantuvo prácticamente congeladas las tarifas de servicios y los salarios, pero permitió la duplicación de los precios mayoristas. Allí nacieron todas las distorsiones de precios relativos que explican los cuellos de botella que hoy enfrenta la producción argentina. Demorar varios años más para corregir esas terribles distorsiones sólo aumentará el costo final de los ajustes que son inevitables.

  14. Buenas noches Doctor: Si bien leo sus publicaciones desde hace tiempo, hoy aprovecho para realizarle una consulta. Teniendo en cuenta el «fantasma» del Rodrigazo para este cercano futuro incierto que se nos avecina, seria conveniente sacar un prestamo personal a tasa fija y en pesos, o conviene esperar las nuevas «politicas» del proximo Gobierno para ver el nuevo rumbo y asumir menores riesgos? Desde ya muchisimas gracias y le mando un fuerte abrazo!

    1. Depende de la tasa fija que te cobre. Si la tasa fija es inferior al 25 % seguro que te conviene, siempre que tengas ingresos que se muevan al ritmo de la inflación. Si te dan uno de esos créditos a tasa fija del 14 % que reparte el gobierno a través d elos bancos oficiales, sin duda que te conviene. Un abrazo.

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