La lucha exitosa contra la inflación

Un gobierno responsable, que quiera crear bases sustentables de prosperidad, debería proponerse luchar contra la inflación, pero no sólo para evitar que se torne explosiva sino para asegurar que, hacia el futuro, la economía argentina no tenga inflación más alta que la que sufre la economía global.

Cualquier inflación crónica y significativamente superior a la del resto de los países se constituirá, inexorablemente, en un freno al desarrollo sustentable de nuestra economía y acentuará la redistribución regresiva del ingreso y la riqueza. Cada vez habrá menos ahorro interno y externo dispuesto a financiar la inversión productiva. Y lo poco que se invierta no servirá para producir fuertes aumentos de productividad, porque no será el resultado de evaluaciones cuidadosas de empresarios con buena información sobre las tendencias de la demanda y de las tecnologías más avanzadas, sino producto de decisiones políticas del gobierno y de los empresarios, enredados en negociaciones oscuras, plagadas de corrupción.

Como ya lo expliqué extensamente en el capítulo anterior, la inflación hace que cualquier economía, y mucho más una que tenga grandes defectos de organización iniciales, se desorganice cada vez más hasta transformarse en una economía sin reglas, en la que impera la ley de la selva y el sálvese quien pueda.
Los ideólogos del tipo de manejo de la economía que se inició en 2002, nucleados alrededor de las ideas del denominado Plan Fénix, se conforman con encontrar maneras de evitar la hiperinflación. Por eso ponen énfasis en la necesidad del equilibrio presupuestario o, como ellos prefieren llamarlo, el “superávit fiscal primario”.

Se refieren a la inflación como si no fuera un problema grave y como si sólo creara el inconveniente de la “pérdida de competitividad por atraso cambiario”. Creen que admitiendo un poco más de inflación se puede evitar el “atraso cambiario” y mantener la economía en un ritmo de crecimiento acelerado.
Ésa era, precisamente, la interpretación de los economistas que asesoraron a los dirigentes políticos de las décadas del 70 y del 80. Por eso caímos en hiperinflación, luego de sufrir varios episodios de estanflación. Todo con un enorme costo económico y social para las familias argentinas, especialmente para las más pobres.

Lo primero que deberá proponerse el gobierno actual o un futuro gobierno que quiera sacar con éxito a la Argentina de la situación de angustia y desesperanza en la que se encuentra es una lucha frontal contra la inflación. Pero su objetivo deberá ser eliminarla de nuestra economía, al menos como fenómeno diferente del que se observa en el resto del mundo.

En lo que resta de este capítulo voy a explicar cómo se puede alcanzar este objetivo. Anticipo, desde ya, que no es tarea sencilla. No es cuestión, simplemente, de aplicar la receta de economistas que entienden del tema. Es una formidable empresa política. Lo era en 2008, cuando redacté este capítulo y lo es aún más en la actualidad, febrero de 2014, cuando el cepo cambiario y la escalada de las expectativas devaluatorias e inflacionarias han agravado mucho el desafío, en comparación al que se enfrentaba seis años atrás. Las complicaciones que se han agregado, serán motivo de discusión en los capítulos que siguen al presente.

16 comentarios sobre “La lucha exitosa contra la inflación”

  1. La inflación tiene enormes costos para las personas y para las empresas. Por más técnicas de ajustes contables que se apliquen, se paga un costo tremendo de no contar con información fidedigna. Seguramente hay sectores que se benefician con la inflación, pero no es un juego de suma cero para la sociedad. Como sociedad todos perdemos con la inflación. Se disipan demasiadas energías, es un factor que medra nuestra competitividad internacional. Por eso es tan urgente lograr la estabilidad monetaria. Veo al gobierno demasiado tibio encarando este tema. me preocupa que se termine la luna de miel que está viviendo la Argentina.

    1. Bueno, pero hay que ayudarlo con críticas constructivas y haciendo que la gente entienda qué es lo que se necesita para bajar la inflación. Un abrazo.

  2. CPN. (jubilado CPCE.Santa Fe). Graduado en Córdoba 1961. (actué como adjunto del Dr. Raúl Ríos. He escrito 4 libros como autor INDEPENDIENTE y salieron directos por imprenta
    (las editoriales sólo se ocupan de los famosos). Fueron “Ensayos” sobre economía-educación-pobreza-desigualdad. Dí clases de “ECONOMÍA” en el viejo secundario (40 años). Con esta síntesis, quiero significar que me interesan sobre manera los capítulos que escribe Dgo.Cavallo (creo también graduado en Córdoba) Y espero recibirlos completos e ininterrumpidos de ahora en más. Soy “adicto” a los problemas macroeconómicos y participo de su experiencia no siempre bien entendida. Creo interpretarlas. aunque no concuerden- en parte- los puntos de vista. Pero estamos en una misma sintonía, esto es, INVESTIGANDO. Gracias.

    1. Me alegro José Miguel. Efectivamente yo también soy graduado en la Universidad de Córdoba, pero del año 1967. Comencé la carrera en 1963, así que no nos cruzamos en la vieja facultad.Me encantará conocerte personalmente.¿Donde vivís? Un fuerte abrazo

  3. Estimado Doctor: muy consistente como siempre su opinión respecto de la Inflación. Pero lamentablemente los argentinos no aceptan una política anti inflacionaria correcta. Estan tan acostumbrados a que sea muy fácil terminar con es flagelo, que no aceptan propuestas de sacrificios y tampoco aceptan que deba frenarse la actividad para lograr el objetivo. Usted es un Especialista, pero aun así, le resultaría dificl ordenar esto rápidamente. Saludos

    1. Es cierto. Es muy difícil. Pero yo pude hacerlo en 1991. Claro que por entonces la gente ya había abierto los ojos sobre los males de la inflación y sus causas. Ahora está muy confundida y se la atribuye a la maldad de los productores, comerciantes e industriales. Un abrazo.

  4. Qué bueno leer un nuevo artículo de usted, Doctor. Lo considero muy interesante. Cómo andan sus cosas? Va a haber alguna reunión en Córdoba?. Abrazo!

    1. Estoy en Córdoba. Le voy a pedir a Felipe Murolo que consulte a los visitantes del blog que solían venir a las reuniones organizadas en Córdoba, si quieren que hagamos una. Seguramente él tomará contacto contigo. Un abrazo.

  5. Estimado:
    Creo que el Gobierno actual está creando más condiciones inflacionarias que luchando contra la misma!!!
    En cuanto al retraso de las tarifas de Servicios Públicos que fueran subsidiados por el Gobierno anterior, las empresas nada hicieron por demostrar su atraso a cambio de una desinversión fenomenal, sin embargo los Entes reguladores y “TODA LA OPOSICIÓN EN SU CONJUNTO
    MANTUVIERON LA BOCA CERRADA HASTA QUE EL SOL NO SE PUDO OCULTAR CON SUS MANOS!!!”” PERO AHÍ SIGUEN COMO SI NADA… Y LAS RESPONSABILIDAD SOCIAL QUE IMPLICA HABER LLEGADO HASTA ACA???…. SIEMPRE LA VARIABLE DE AJUSTE ES EL CONSUMIDOR??? Y QUE HAY DE LOS FONDOS EXPATRIADOS Y FALTA DE CONTROL DE LAS MISMAS??? SILENCIO???
    ESPERO SUS COMENTARIOS, YA QUE ESTO FORMA PARTE DE ESTE COMBICÓMICO Y CORRUPTO PAISAJE DE RASGARSE LAS VESTIDURAS DESPUÉS DE TANTO TIEMPO DE SILENCIO.
    SALUDOS

    1. Mientras el sistema enérgetico funcionó con reglas de competencia y regulación racional, entre 1992 y 2001, no faltaron inversiones, desaparecieron los cortes de luz de 10 a 12 horas del verano 1988-1999 y logramos no sólo el autoabastecimiento energético sino que estábamos exportando. Los congelamientos de tarifas y las malas políticas que se aplicaron desde 2002 hasta 2015 son responsables del desatre que es hoy el sector energético. Nada tienen que ver las empresas. Más aún, quienes invirtieron durante los 90 y crearon la capacidad instalada que permitió abastecer de energía al país durante los últimos 14 aos fueron virtualmente confiscados en enero de 2002 cuando luego de la fuerte devaluación se congelaron las tarifas en pesos, a los niveles que tenían en 2001 en dólares. Culpar a las empresas que invirtieron en los 90 )nadie invirtió despues del 2001= por los problemas y relevar al gobierno kirchnerista de responsabilidad es una miopía extrema. Un abrazo.

  6. Completamente de acuerdo . El problema es romper la inercia de tantos años con inflaccion en la mente del Argentino medio . Una forma natural seria secando la plaza con menor actividad economica . Alli el remedio es peor que la enfermedad , soy mas Keynesiano y creo que hay que aplicar una serie de medidas ymentaluzar a la gente que todos debemos combatirla. Un grave problema en la formacion de precios es la terrible distorcion entre la produccion y la gondola. Hay que trabajar en ese sentido donde se perjudica el productor y el consumidor final por ej en la leche hoy al productor le quedan aprox 2.20 pesos por litro y el vonsumidor la paga 12 ( en el mundo civilizado el productor recibe aprox. un 40 % del precio final ) , el trigo aprox. 2 pesos por Kg , con eso se obtienen 750 g. de harina ( a 8 pesos por kg ) con 1 Kg. de harina se hacen 7 pizzas o 1.200 kg de pan…
    Queda mucho en el camino no ?
    .

    1. Cuando el gobierno deja de producir inflación con sus desajustes fiscales financiados con emisión y los precios relativos se acomodan, todos los márgenes exagerados desaparecen por efecto de la competencia y la transparencia. No hay ninguna posibilidad de que el gobierno logre bajar los márgenes con medidas de control administrativo. En los 90s no existían margenes exhorbitantes en los distintos niveles de intermediación. Hoy existen porque la falta de transparencia y competencia que induce y permite la inflación, crean oportunidades a los pesacadores en río revuelto. Un abrazo.

  7. Somos víctimas de décadas y siglos de pensamiento mágico.
    Llamemos a cada cosa por su nombre.
    La suba de precios no es la inflación, es la consecuencia de la inflación.
    El gobierno infla la cantidad de moneda cuando emite. Esta es la única causa de la inflación.
    Luego esa inflación de la moneda irá produciendo de manera progresiva aumentos en los precios de todas las cosas hasta equilibrar la oferta o demanda de moneda con la oferta o demanda de bienes y servicios-
    ¿Pero por qué emite el gobierno? : Para pagar su DEFICIT.
    Si no se elimina el déficit, o habrá inflación o endeudamiento. Cada uno con sus respectivos daños para la sociedad.
    ¿Cómo se elimina el deficit?: Reduciendo el gasto estatal
    ¿Cómo debe hacerse?: Reduciendo el gasto estatal de acuerdo con prioridades que respeten las funciones esenciales del estado. Eliminar por supuesto la corrupción, pero además privilegios y burocracia inútil. El estado no debe ser un ente parasitario.
    Lo más perverso de la inflación, es que come los ahorros de cada persona, con lo cual dificulta o impide a cada uno progresar. Los proyectos personales o sociales más grandes y complejos se ven entorpecidos o impedidos. Pero además se devora el tiempo necesario para la evaluación y toma de decisiones. La inflación obliga a tomar decisiones apresuradas para tratar de preservar el valor de los ahorros y de esa forma, por el apresuramiento, se toman decisiones contraproducentes.
    Esto multiplicado por toda la sociedad, es una sociedad que camina hacia la pobreza y hacia los conflictos.

  8. Estimados Dr. Cavallo y foristas:

    Concuerdo con la mayoría de los comentarios, en particular sobre los efectos perniciosos de la inflación. Como agregado, comparto con ustedes mi sensación de que no se percibe, a pesar de los inconvenientes padecidos en los últimos años, una cabal comprensión a nivel general – como sociedad – de lo que significa padecer la inflación.
    Creo que aún como sociedad no hemos tomado cabal conciencia de lo que realmente representa la inflación, y de su impacto mayor. Se siente, pero no se comprende. El efecto más fuerte se observa en las capas económicas inferiores, debido a la erosión del poder adquisitivo. Así, el consumo se reduce a la compra de los bienes más básicos, y es por el aumento de éstos que no se puede crecer. Hace falta generar conciencia, ya que aún hay mucha desinformación al respecto. Se confunden inflación y devaluación (por ejemplo), y lo peor es que se olvida o se ignora lo que debiera ser uno de los pilares para el crecimiento: la estabilidad.

    1. Tenés razón Jerónimo. Me reconforta leer tu comentario, porque acabo de responder uno, el de Diego Santucho, que refleja lo extendido que está el eror y la falta de percepción de la realidad. Es consecuencia de los 12 años de engaños respaldado por el dinero público a que nos sometieron los Kirchner. Un abrazo.

Los comentarios están cerrados.