Las declaraciones de Piketty en Buenos Aires me gustaron más que su libro.

Luego de leer dos reportajes importantes que le hicieron muy buenos periodistas a Thomas Piketty en Buenos Aires, Diego Cabot para La Nación y Jorge Fontevechia para Perfil,  debo reconocer que sus respuestas me gustaron más que su libro. Sus declaraciones sobre la economía Argentina han sido prudentes, reconoce no alcanzar a entender la razón de nuestros problemas, pero no se ha dejado engañar por las estadísticas mentirosas del gobierno de los Kirchner. No es poco para un economista al que el gobierno recibió con alfombra roja esperando que respaldara sus políticas. Otros economistas, de credenciales académicas aún mayores que las de Thomas Piketty, tardaron mucho más que él, pen darse cuenta de las mentiras del gobierno supuestamente progresista de la Argentina.

7 respuestas a “Las declaraciones de Piketty en Buenos Aires me gustaron más que su libro.”

  1. Al leer este comentario del Dr. Domingo Cavallo, y al margen de lo importante del mismo, puedo concluir aunque sin duda lo mio será colateral, pero todo esto lo confirma. Cómo estarán de exhaustas las arcas de “dólares” de este gobierno, ahora además denunciado de ayudar al terrorismo y /o que aislado internacionalmente, que no ha podido convencer (U$S) a este economista, como otrora se lo supo hacer con otros, para convertirlo en un lobbista internacional, en favor del rumbo economíco que llevan a cabo los KK.-

    1. Yo creo Héctor, que hasta hace unos años, algunas personas serias pero no suficientemente informadas, estuvieron dispuestas a hacer lobby internacional por el gobierno de los Kirchner. Pero no creo que hoy haya alguien serio en el mundo que esté dispuesto a hacerlo. Un abrazo.

  2. Honestidad de Piketty que, aunque defiende sus investigaciones del libro con falacias, no cae en la mentira kirchnerista.

    Ahora, quiero decir algo, las credenciales académicas no son garantía de nada. La economía es una ciencia social que si no se ejerce con pragmatismo queda en la nada misma. Entender la economía argentina no requiere de mucha preparación, con saber sumar y restar es suficiente. Quiero decir, con el cliclo básico hecho en la carrera ya es suficiente.

    1. De acuerdo Martín. Pero para alguien que no esté muy familiarizado con nuestra realidad y encuentre las divergencias de las estadísticas entre fuentes alternativas, no es fácil llegar a conclusiones seguras. Por eso digo que la actitud de Piketty fue prudente. Su crítica a la falta de transparencia es valiosa para nossotros. Un abrazo.

  3. Me cuesta entender que intelectuales no logren reconocer el rol de los instintos y la cultura en la estructura y funcionalidad social.
    El mundo es capitalista porque no tiene opción, el capitalismo es una consecuencia de pulsiones que nos presiona por superarnos unos a otros y si no podemos hacerlo debemos intentar evitar nos saquen ventajas excesivas. No podemos oponernos a estas exigencias que van mas allá de las decisiones de nuestro intelecto o razón.
    Por eso el comunismo no tiene ninguna chance de ser exitoso, no hay posibilidad alguna de impedir que todos renunciemos al deseo de ser mas que los demás. Es como pedir a una nación entera que no tenga un orgasmo mas en su vida. Misión imposible. De ahí a que dirigentes comunistas coleccionen autos de lujo hay pasos sencillos a deducir.
    Sin embargo, estos mismos impulsos que presionan a que seamos más que los demás (el secreto del éxito del capitalismo) no permiten que nos saquen ventajas excesivas aquellos que lograron ventajas impulsados por estos “impulsos” y desde este punto al resentimiento y elaboración de teorías políticas de redistribución y socialización de la riqueza y creación de partidos políticos que lo lleven a cabo hay unos pequeños pasos.
    Llegado a este punto es posible deducir que un equilibrio que podría llamarse social democracia parecería aconsejable.
    Sin embargo, de nuevo mi sorpresa al percatarme que ignoran el papel que juega la cultura a la hora de pensar en distribuir mediante la presión impositiva.
    En culturas individualistas como la nuestra, una alta presión impositiva solo se traduce en más corrupción.
    Finalmente puedo deducir que este señor peca de una tremenda ingenuidad más allá de sus enormes conocimientos estadisticos.
    Es siempre aconsejable distribuir para impedir trastornos políticos pro revolucionarios pero en la medida que la cultura de la sociedad aconseje avanzar.
    Un abrazo.

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