¿Qué nos dice la historia sobre la posibilidad de bajar el Gasto Público?

Nuestra historia económica muestra muchas fluctuaciones en el porcentaje del gasto público con respecto al Producto Bruto Interno. En la década del ‘40 representaba alrededor del 20% del PBI, pero comenzó a aumentar después del golpe militar de 1943 y pegó un salto muy grande durante los primeros años de Perón. Llegó a representar el 45% del PBI en el año 1948, cuando además de un fuerte aumento del gasto público social, Perón pagó por las nacionalizaciones de los ferrocarriles y varias otras empresas de servicios públicos.

Agotadas las reservas que el Banco Central había acumulado durante la Segunda Guerra Mundial, Perón comenzó a ajustar el nivel de gasto, estabilizándolo, alrededor del 30% del PBI entre 1951 y 1955. Aún con este drástico ajuste, que lo redujo del 45% al 30% del PBI, el nivel de gasto era un 50% superior al de los primeros años de los ‘40. Mientras el gasto estuvo alrededor del 30% del Producto, el déficit fluctuó entre 5 y 10% y se financió con los ahorros que acumulaban los trabajadores para su jubilación y con financiamiento del Banco Central. La inflación pudo mantenerse alrededor del 20% anual pero con fuertes controles de precios y de cambios.

Desde el Golpe Militar que derrocó a Perón en setiembre de 1955 hasta el regreso de Perón en 1973, los sucesivos gobiernos trataron de bajar el gasto público y hacia la década de los ‘60s lograron ubicarlo en alrededor del 25% del PBI. Este proceso fue muy complicado, tanto en el plano político, como en el económico y social.

El sinceramiento completo de muchas distorsiones en precios relativos que habían tratado de corregirse gradualmente durante 1956 y 1957 terminó corrigiéndose de golpe entre 1958 y 1959 pero a costa de un salto inflacionario superior al 100% entre finales de 1958 y mediados de 1959. Luego de este salto inflacionario, el plan de estabilización y desarrollo de Frondizi, el gradualismo de Illia y el plan de estabilización de Krieger Vasena, lograron contener la inflación dentro del rango 10 al 30% anual durante algo más de una década. Durante esos años (1960 a 1972), la economía consiguió crecer a un ritmo satisfactorio. Este crecimiento con inflación moderada fue el resultado de la fuerte modernización y capitalización de la economía que se logró en los años de Frondizi. Durante estos años el gasto público como porcentaje del PBI se mantuvo alrededor del 25%.

El tercer gobierno de Perón que se inició en 1973 llevó nuevamente el nivel de gasto al 30% del PBI en 1975, nivel en el que se mantuvo hasta 1985. Ni el salto inflacionario que significó el Rodrigazo, ni el tímido ajuste que intentó el gobierno militar logró bajar el gasto de ese nivel.

En todo ese período el déficit fiscal y la inflación se mantuvieron muy elevados y fracasaron tanto el Plan de Estabilización de Martínez de Hoz como el Plan Austral de Sourrouille. El fracaso de esos dos planes de estabilización se debió fundamentalmente a la falta de ajuste fiscal y al efecto devastador que la alta inflación tuvo sobre la posibilidad del gobierno de recaudar los impuestos.

Después del primer año del plan Austral, cuando se produjo una baja importante en la tasa de inflación, el gasto público siguió aumentando y llegó en 1989 al 35% del PBI. En este aumento influyeron, como ya había ocurrido a lo largo de todo el período post-Rodrigazo, el pago de intereses sobre la deuda interna y externa y, sobre todo, las fuertes pérdidas de las empresas del Estado.

La reforma del Estado y el Plan de Convertibilidad permitieron reducir el gasto público del 35 al 25% del PBI en un período de dos años, 1990 y 1991. Sin duda esta fuerte reducción del gasto público y la total eliminación del déficit fiscal apuntalaron al Plan de convertibilidad, pero el éxito inicial en bajar drásticamente la inflación y eliminar las expectativas inflacionarias ayudó a su vez a que la gente apoyara la reforma del Estado, las privatizaciones, la desregulación y la apertura de la economía.

El aumento del gasto público de los últimos años de los ‘90s tuvo tres orígenes: el excesivo gasto provincial y su endeudamiento con el sistema bancario, el aumento del servicio de intereses de la deuda pública luego de 1996 y la recesión provocada por el deterioro de los términos del intercambio y la fuerte apreciación del dólar en el mundo.

La baja del gasto público como porcentaje del PBI que se produjo a partir del abandono de la convertibilidad y la pesificación forzosa de todos los contratos pactados en dólares, fue totalmente artificial (producido por un fuerte ajuste inflacionario, social y económicamente mucho más costoso que cualquier otro ajuste fiscal) y por tanto insostenible. Ya en 2007 el porcentaje del gasto público como porcentaje del PBI había alcanzado el mismo nivel que en 2001 y a partir de allí, el gasto público aumentó sostenidamente hasta alcanzar el 45% del PBI en 2015.

La experiencia histórica demuestra que es muy difícil mantener baja la inflación con semejante nivel de gasto público. Pero a su vez, si uno compara el ajuste necesario para volver a niveles más normales (digamos 30% del PBI) con el que se llevó a cabo durante los años 1990 y 1991, es muy difícil imaginar cómo se lo logrará sin un fuerte poder político y el acompañamiento de la población. El gasto público bajó del 35 al 25% en aquellos años. Ahora necesitaría bajar de 45 al 30%.

El gobierno, consciente de que no tiene todo el poder político que se necesitaría y no contando con la predisposición favorable de la gente a aceptar los cambios que la hiperinflación había creado al final de los ‘80s, está intentando un ajuste muy gradual, parecido al que, siguiendo las sugerencias del Plan Prebisch, intentó el Gobierno Militar luego de la caída de Perón en 1955.

Si las circunstancias internacionales lo ayudan y la confrontación política es menos violenta que la que caracterizó a la pugna entre el peronismo y el anti peronismo entre 1955 y 1973, existe cierta posibilidad de que el gobierno tenga éxito.

Mi experiencia y mi lectura de las circunstancias internacionales y del clima político interno, me inducen a opinar, con vehemencia, que el Gobierno de Macri debería tomar el toro por las astas y poner en marcha un Plan de Estabilización y Desarrollo como lo hizo Arturo Frondizi en diciembre de 1958.

60 comentarios en “¿Qué nos dice la historia sobre la posibilidad de bajar el Gasto Público?”

  1. En una sociedad de vagos, es imposible hacerlo sin drásticas medidas.
    Estimado Dr. Cavallo, mientras la filosofía y estilo de vida de la mayoría de los Argentinos no sea LIBERAL, no hay solución posible, porque todos quieren mamar del Estado corrupto creyendo en su salvación, sin estudiar ni menos trabajar.
    Cordiales saludos
    Juan J. Varrone

    1. La mayoría de la gente no se encasilla ideológicamente pero la organización social condiciona no sólo sus acciones sino que también influye sobre la cultura popular. La única forma de que la gente cambie su forma de pensar y de actuar, es que las reglas de juego vuelvan a promover la competencia y dvuelvan valor a la iniciativa privada y el espíritu de empresa. Un abrazo.

  2. Excelente nota Doctor, coincido totalmente, ahora…. qué opina si hacen el ajuste después de las elecciones, no les podría pasar lo mismo que le pasó al gobierno de Ecuador? que pierdan las elecciones del 2019 por los costos electorales del ajuste y que después vuelvan los peronistas para disfrutar de los beneficios? cree usted que él gobierno tomará ese riesgo ? Saludos.

    1. Siempre existe ese riesgo. De hecho las reformas de los 90s capitalizaron y modernizaron al país. Luego, en el año 2002 gobernaron los populistas y aprovecharon los sacrificios de los 90s y las favorables condiciones del exterior para implementar políticas demagógicas que rifaron el futuro. Pero, de todas maneras, un gobierno responsable no puede dejar de hacer todo lo que esté a su alcance para resolver los problemas. Un abrazo.

  3. Estimado Dr. Cavallo:
    Me atrevo a sugerir que la única manera de bajar el gasto público es tratar de generar las condiciones para que contratar personal se vuelva el mejor negocio para los empresarios.
    Y eso se lograría recuperando el entusiasmo laboral de todos los ciudadanos, reviviendo sus ganas de trabajar.
    Nada más acertado que usar el dinero que tributan las sociedades por sus ganancias para participar ganancias a su personal.
    Hay manera sencilla para salvar el bache financiero que ello provocaría.
    Abrazo

  4. Clarísimo lo tuyo, tan contundente que no hay nada que agragarle. Mi único comentario es que, igual que en tu artículo, todos se manejan con los valores macro (porcentajes sobre el PBI, ajustes generales, etc.). Yo digo que, además de eso, y en el plan de estabilización que proponés (y que comparto totalmente) debería incluir, quizás en una segunda etapa (la primera es mas “al bulto”, dada la magnitud del ajuste necesario), un estudio serio de los gastos corrientes y la estructura administrativa del estado (los tres poderes), como en su momento propuso Ricardo, para que el gasto, aún reducido, sea efeciente. No es imposible, pero parece una utopía. De vuelta, para eso tenemos un ministerio específico que hasta ahora no ha hecho nada importante, por lo menos que haya trascendido. Como siempre, va con abrazo, Jorge Pedro

  5. Solo deseo que nuestra dirigencia internalice tu ayuda y la aproveche! Que el comun de las personas,llamese pueblo ,ciudadanos , cuanto mas de nosotros te leamos ,comencemos a respetarte y a apreciar todo lo que nos dejas. UN ABRAZO MINGO !

  6. Estimado Domingo.
    A que le llamarán Gasto Público Uds. los argentinos?, normalmente en otros lugares de este Planeta gasto público es sinónimo de inversión en infraestructuras primarias, secundarias, terciarias y servicios de salud, seguridad y educación, para el sano desarrollo de las individualidades que habitan esos lugares, mientras que Uds. están cada día mas empobrecidos. No será que en ves de Gasto Público, deberían llamarlo “Dote al Feudal” al mejor estilo medieval. Un saludo.

    1. Sin duda, la composición del Gasto Público en Argentina no es la que sería capaz de apuntalar el desarrollo y el bienestar social. Un abrazo

  7. Durante el año y meses que lleva este gobierno, solamente recuerdo haber leído que el gobierno disminuyó los subsidios para el ámbito energético. Vivimos en un país demasiado socialista y bastante anticapitalista: país culturalmente difícil.

  8. Cómo siempre Dr Cavallo;dando no solo una clase de historia económica plena de datos;sino también acompañando con una propuesta de cambio y solución para los problemas de los argentinos.lo felicito y ojalá los gobernantes lo escucharán . Un abrazo y mis respetos.

  9. Estimado Don Cavallo, usted dice: “El aumento del gasto público de los últimos años de los ‘90s tuvo tres orígenes: el excesivo gasto provincial […], el aumento del servicio de intereses de la deuda pública luego de 1996 y la recesión […].” Pero a las provincias se les transfirieron los gastos en educación a la vez que tuvieron que resignar recursos (IVA y Ganancias coparticipables) por la reforma previsional y la deuda aumentó por el déficit, gran parte del cual se explica por la creación de las AFJP’s y el desvío de aportes personales de la ANSES a las AFJP’s. ¿No tiene nada que comentar al respecto?

    1. Cuando a las provincias se le transfirieron los gastos de educación también se les transfirieron los recursos. Cuando resignaron impuestos coparticipados para ayudar a financiar al Sistema Previsional, también tuvieron la posibilidad de transferir sus cajas de jubilaciones deficitarias a la Nación. Como el Plan de convertibilidad eliminó los dos grandes impuestos no coparticipablesÑ las retenciones y el impuesto inflacionario, a partir de 2001 las provincias recibieron mucho más recursos de coparticipación porque aumentó la recaudación de los impuestos legislados, no distorsivos. La reforma previsional no significó desvío de recursos de la ANSES a las AFJP. Los aportes personales jubilatorios siempre debieron haber sido de los trabajadores y no contarse como parte de los recursos tributarios porque sea por la ANSES o por las AFJP´s había que administrarlos para que se constituyeran en el respaldo de las futuras jubilaciones.Un abrazo.

  10. Dr Cavallo, muchas gracias por toda la historia y explicacion. Día a día aprendo de Ud, debería tener más repercusión.

    Me gustaría consultarle que en caso de que el gobierna optara ahora por hacer un ajuste brusco, no cree que se lo tomaría como que Macri perdió la brújula? Sus ministros, los cuales salvo Sturze y Caputo no me parecen preparados para estos tiempos de fortaleza, en especial Dujovne que viene de conducir un programa en TN, ya han dicho muchas veces q el camino es el gradualismo
    Si se corrige de golpe, como yo opino debería haber sido desde el día 1 de gobierno demostrando gobernabilidad y con la opinión pública a favor, entonces si lo hace ahora Macri, no le parece que se lo debería imputar para investigar si no hubo incumplimiento de los deberes de funcionario público? Se tomo deuda sin sentido hasta ahora? No me refiero toda, pero una parte se despilfarro para seguir la fiesta? Yo creo q mínimamente debería investigarse si el gobiernos por ineptitud no hizo lo q debería haber hecho en su momentos. Me refiero a investigar la razón.
    Muchas gracias
    Gustavo

    1. Todos los gobiernos aprenden de su propia experiencia y si se convencen que el camino es diferente al que tomaron al principio tienen que rectificarse. Lo importante es que expliquen porqué lo hacen. Un abrazo.

  11. Doctor, hace poco estuve leyendo un artículo interesante, que habla acerca del exitoso plan de ajuste de Estonia para bajar el gasto público, realizado durante la década anterior.

    http://www.libremercado.com/2016-08-18/la-receta-de-estonia-para-superar-la-crisis-en-un-tiempo-record-1276580676/?utm_source=ECO_D&utm_medium=bajonoticia&utm_campaign=recomendados

    Yo creo que Argentina podría hacer algo similar, pero además de bajar el gasto público del 45% al 30%, también habría que bajar la presión impositiva un 8% (el equivalente al déficit de este año) porque con esta presión fiscal es imposible crecer. Sería bueno que la carga fiscal se reduzca aún más, siempre y cuando sea posible bajar más el gasto al mismo tiempo para que no haya déficit; ésto es imprescindible teniendo en cuenta que parte del cambio que hace falta en Argentina consiste en abrir la economía al mundo, si el gobierno decide hacerlo con estos costos impositivos tan altos, se destruirán puestos de trabajo por falta de competitividad. De todas formas veo muy difícil que estas reformas puedan introducirse porque como usted dice, hoy en día no están dadas las condiciones políticas para que puedan llevarse adelante, de hecho hace unas semanas escuché a Massa y Stolbizer en televisión decir que Argentina necesita una auténtica reforma progresista, un verdadero disparate. Además si uno mira el Presupuesto de 2017, se encuentra con que la recaudación tiende a subir el 20% y el gasto público un 40%, con lo cual el gobierno se verá obligado a seguir endeudandose externamente para financiarse y no podrán abandonar el método de bajar la inflación con el sistema de Inflation Targeting basado en altas tasas de interés. Lo que está claro es que el problema del déficit es como consecuencia del exceso de gasto público, a diferencia de lo que sostiene la oposición kirchnerista de que es fruto de haberle quitado las retenciones al sector agropecuario; el costo fiscal no era tan grande ya que las retenciones ni siquiera alcanzaban a representar el 10% de la recaudación total; tampoco habría que cuestionar el gasto social (que es el que incluye subsidios, jubliaciones, etc) sino más bien el gasto político, porque la situación fiscal se agravó después de haberse engordado tanto el empleo público, no sólo durante el Kirchnerismo sino también durante el Macrismo, ya que este gobierno tiene más ministerios que el anterior. Mi sugerencia es racionalizar el sector público durante dos o tres mandatos presidenciales copiando el caso de Estonia que es para tenerlo en cuenta; lamentablemente va a llevar mucho tiempo y no se podrá hacer en un día, un mes ni tampoco en un año, pero si no empiezan a hacerlo desde ya, Argentina corre el riesgo de terminar en una crisis fiscal si se le llega a cortar el financiamiento externo a partir del 2018. Saludos.

    1. La experiencia de Estonia y de varios países de Europa del Este y de la ex-Unión Soviética es instructiva. Durante los 90s y principios de los 2000’s hicieron reformas parecidas a las que nosotros hicimos en los 90’s. los países más grandes, como Polonia, que introdujo buenas reformas, tuvieron altibajos políticos parecidos a los nuestros. Estonia y los países bálticos, que son peque;os, pudieron continuar con las reformas, algo que en América Latina ocurrió también en Chile, Perú y Colombia. Sin duda, tendríamos que prestar atención a estas experiencias. Pero la que más nos ayudará a entender qué es lo que se puede y debe hacer, es la nuestra. Por eso yo insisto en que reexaminemos nuestra historia económica. un abrazo.

  12. Buen artículo , acompañado de un buen análisis histórico. Concuerdo con el autor en la dificultad de bajar el déficit fiscal sin tomar el toro por las astas. Cambiemos, tiene claros objetivos de crecimiento a través de la inversión. Esta ultima es muy difícil de atraer con un déficit crónico, como el que padece Argentina.

  13. Gracias por este articulo fantástico, datos por demás elocuentes. Sencillo pero contundente e inobjetable, de un valor impresionante. Datos históricos sencillos que no resultaban de mi conocimiento. Gracias nuevamente. Tenemos que recordar que el problema de achicar el gasto público tiene consecuencias sociales pero también de índole de ratios económico. Volvamos a la ecuación madre… PBI = Consumo + Inversión + Gastos de Gobierno + Saldo Exportable . Queda evidente que si se achican los Gastos de Gobierno sin un aumento en los otros factores bajará el PBI. Vale decir que lo ideal seria que el ratio Gasto Público/PBI bajara junto con los otros factores de la ecuación madre subiendo. En muchos países y en el nuestro ha ocurrido durante muchos periodos de su historia la observación riesgosa o insostenible del ratio Deuda / PBI…y si el PBI disminuye fruto a un menor Gasto del Estado veremos un ratio Deuda / PBI incrementado. Sería entonces un cuadro complicado para el incremento del rubro inversiones y cualquier compensación debería darse entonces vía consumo y/o saldo exportable. Muchas veces esta situación propició como formula de solución una devaluación que permitiera aumentar el saldo exportable, pero casi siempre simultáneamente esto impactó en el consumo. Intento significar que bajar el gasto público necesita imperiosamente tener un sostén político interno pero también resultar de un plan que goce de crédito externo, caer en la demanda agregada siempre concluye en inflación y distorsiones de precios relativos salvo en situaciones de depresión aguda. Un factor que el articulo no contempla es la eficiencia o calidad del Gasto del Estado… y esa suerte de silencio resulta también por demás elocuente ya que quien escribe el articulo es nada menos que DFC.
    Resulta obvio que los mayores Gastos del Estado en que se ha incurrido durante el gobierno K no han redundado en una mayor eficiencia productiva y ni siquiera en una contención o inversión social satisfactoria. En cambio vemos recurrentemente déficit fiscal que muchas veces se intenta cerrar vía un sistema tributario que atenta en contra del desarrollo de la evolución económica. Por todo esto es que vemos la necesidad de un “plan integral” y no de medidas aisladas. DFC, con su experiencia, muestra inconvenientes e imposibilidad en la alternativa de la reducción drástica de este defict aceptando no priorizarlo en la secuencia de medidas…. Pero queda también por todo lo antes expuesto la necesidad de 1 (un) solo ministro de economía ya que este tipo de “planes maestro” requieren de una coordinación en una serie de factores, no sirven medidas aisladas descoordinadas o incluso en secuencia incorrecta. Esta “película de terror apta para todo público” tiene como drama mas amargo la falta de prioridad de la observación y definición de Argentina dentro del Mundo y el simple hecho de poder lograr una economía que desde lo privado consiga hacer algo nuevo, algo mejor o algo mas barato para ser entonces ser más competitivos y desarrollarnos vía simple generación de riqueza. Entendiendo las cosas de este modo desde lo personal pienso que Argentina deberá primero estabilizar estas variables groseras y luego tendrá que esperar un buen tiempo para poder encender sus motores de la innovación, la mayor eficacia y eficiencia productiva. ¿Puede hacerse todo esto en uno o incluso dos periodos electorales? No será necesario entonces elevar cualquier programa de este tipo al nivel de Política de Estado de largo plazo? Y ahí es donde me surge una pregunta que me molesta… y es como lograr eso?. De veras gracias por este informe que permite aprovechar el conocimiento de nuestra historia para el futuro. Abrazo y saludos a todos los foristas. Alex Daziano

    1. Lo ideal sería que en general los presupuestos respondan a una política de Estado sostenida en el tiempo. Lo han conseguido Chile y Perú. Deberíamos conseguirlo también nosotros. Un abrazo.

  14. Hola doctor.Su analisis esta en linea con lo que viene sosteniendo desde el inicio de esta gestion.El diagnostico es impecable.
    Hace bien en tambien poner enfasis en destacar la evolucion del contexto internacional, con el advenimiento de un aparente proceso de “neoproteccionismo” comercial; lo que para algunos representara (entre otras consecuencias) una nueva decada perdida para la region (Latinoamerica).
    Pero volviendo al gasto, cuando uno mira la estructura actual del mismo en la Argentina, jubilaciones y pensiones y subsidios economicos se llevan ya la mitad de las erogaciones.
    Como usted ya señalara y explicara como el Tesoro sigue financiando sus obligaciones mayoritariamente en pesos y los efectos distorsivos que esto produce en la politica monetaria; se hace evidente la necesidad de producir muchos cambios en la politica economica.
    Un gusto.Saludos.

  15. Buenas tardes Dr. Cavallo:
    Buenas Tarde Dr. Cavallo.
    Usted esgrime dos condiciones para que esta administración sea exitosa con su plan gradual; condiciones externas y condiciones internas. Las condiciones externas no son muy favorables por la dependencia de nuestras exportaciones industriales del Brasil, que parece no terminar con su crisis política.
    Aquí hay que buscar otros mercados y oportunidades para todos nuestros productos y los que podríamos desarrollar. No veo al sector de investigación todavía muy alineado ni anticipándose a las necesidades que la industria y la economía en general necesite para que la exportación de productos con mayor valor sea la gran oportunidad para generar riqueza y bienestar.

    En el frente climático se avizoran escenarios más complicados en dos años en el caso que se produzcan. Es un factor que Usted no hace referencia pero en nuestra economía podría ser de alto impacto.

    Y las condiciones internas no sólo dependen de la conducta de la oposición, sino de lo que genere el gobierno.
    En mi opinión está haciendo poco en relación a lo que necesitamos. Bajar la conflictividad genera en el mediano plazo una mejora en el rating de la Argentina, con lo cual se podrían bajar el costo de financiación para la Argentina.

    Para bajar la conflictividad en mi opinión, hay que modificar las reglas de toma de decisiones colectivas. Nada más que eso tendría un gran impacto. Y eso significa modificar el reglamento de la cámara de diputados y senadores.
    Otra sugerencia sería provincializar las leyes laborales y gremiales. Con lo cual comenzaría una competencia legislativa por leyes más adecuadas a las reglas de mercado para la atracción de inversiones.
    Y también un sistema tributario helvético, con la misma consecuencia.

    El resultado sería que habría una desregulación y una descentralización y coparticipación del ajuste que hay que hacer en todas las administraciones ; tanto nacional, provincial y municipal. Y no que sólo el gobierno nacional tenga que realizarlo, mientras las provincias están en fiesta electoral.
    Lo que propongo es una estrategia para que el gobierno lidere el ajuste, pero compartir las decisiones y su implementación con todos los sectores, indistintamente gane o pierda las próximas elecciones.
    ¿Es posible? Creo que sí, pero no veo en el gobierno nacional que la tenga clara.
    un saludo
    Andrés

    1. Sin duda Andrés que un verdadero federalizmo como el Helvético, que vos tan bien explicás, haría que nuestras decisiones colectivas e incluso nuestro comportamiento individual fuera mucho más efectivo. Pero no creo que, por el momento, podamos avanzar mucho más allá que hacer funcionar mejor a nuestro actual sistema federal. Provincializar leyes laborales y impuestos me parece un muy buen camino. No creo que sea fácil pero el gobierno al menos debería ponerlo en la mesa de discusión. Un abrazo.

  16. Qué interesante! Me gustaría profundizar un poco en los detalles de ese plan. Tal vez tenga que buscar “ciclo de la ilusión y el desencanto” que lo tengo perdido en algún lugar de la biblioteca.

    1. Pronto saldrá en espa;ol el libro que escribimos con mi hija. trae una buena descripción de todos los planes de estabilización. Un abrazo.

  17. La situación política,económica y el ambiente para negocios, actual de Argentina,es MUY GRAVE,el BCRA actúa bien, acorde a sus funciones específicas, pero en completa soledad,- consecuentemente va hacia una encerrona FATAL. En una anterior intervención sugerí no esperar el resultado, y ni !!!! trabajar,para ganar las próximas elecciones,porque no debían perder ni minutos!!, en empezar un PLAN de estabilización del tipo sugerido por usted, HOY ,?, es improbable su IMPLEMENTARON. Se parece a “Teng Shao Ping”,ante el desastre “Plaza Tiangnamen”.Frente a esta situación,leer a NAOMI KLEIN,siguió en la CABA,(periodista CANADIENSE,Académica de la U.E.,no comparto su postura ideológica,pero es buena su información) :
    la caída del Gobierno DE la Rúa.

    1. Me parece que la ideología de Noamí Klein le hace ver la realidad con anteojeras que conducen a conclusiones completamente erróneas. Yo considero que Macri, aunque lo quisiera, no podría presentar hoy un Plan de Estabilización y Desarrollo como el que se necesita. Frente al clima electoral, no habría ninguna chance de que la oposición disposición a considerarlo en el Congreso. El clima, luego de la elección puede ser diferente. Un abrazo.

  18. DOMINGO CAVALLO

    Somos muchos los que coincidimos con su propuesta de que el gobierno debe poner en marcha un Plan de Estabilización y Desarrollo.
    El problema es quién lo hace y sobre la base de qué ideas.
    ¿Acaso será un Plan de Neosocialismo de mercado? ¿O un plan Keynesiano como proponen Axel Kicillof, Alfonso Prat Gay, Nicolás Dujovne y Marcos Peña? Salvo la honrosa excepción de Sturzenegger ¿Qué saben los juniors del gobierno sobre la Escuela monetarista de Chicago? ¿Macri y su gente habrán oído hablar de la Escuela Austríaca o de la Escuela Ordo de Friburgo? ¿Han leído algo acerca de las propuestas fiscales de la escuela del Public Choice de James Buchanan y Gordon Tullock? ¿Qué piensan del Flat Tax, de la reforma fiscal de Vladimir Putin y del perverso sistema de “Impuestos múltiples” de Richard A. Musgrave? ¿Qué instrucciones le ha dado Macri a Dujovne para encarar la reforma impositiva? ¿Estarán dispuestos a achicar el Estado?

    Querido MINGO. ¿Cómo van a redactar un Plan factible y coherente si desconocen el mundo de las ideas?

    Espero sus reflexiones y gracias por su interés en los asuntos del país.

    Un abrazo
    PAULINO.

    1. Entiendo Paulino su excepticismo, pero para que puedan trazar un buen Plan tienen que armar un equipo que incorpore conocimientos de historia económica, historia de las ideas y conocimiento profundo de la economía actual, tanto en sus virtudes (que son pocas) y sus defectos (que son muchos). Yo no esperaría que al Plan se lo pueda identificar con una escuela específica de pensamiento, pero sí que preste atención a los riesgos que se pueden detectar y evitar si se presta atención a los autores que Usted menciona, especialmente a Buchanan y Tullok. Un abrazo.

  19. Estimado Dr. Cavallo leí con mucha atención su artículo y creo que sería muy importante que el presidente baje el gasto público ya que el de acuerdo a lo que a diario leo y escucho a muchos colegas de ud es estado argentino está entrando en un punto en el que no es sostenible en un prolongado tiempo, quisiera creer que los Estados provinciales tomaran conciencia que sus administraciones no pueden seguir financiando el empleo público como se viene realizando hace más de 70 años en especial las provincias del norte, donde sus economías son estado dependiente; hace uno días le pregunte a un economista de mí provincia Santiago del Estero sobre cual era el déficit fiscal de la provincia y no pudo responderme con exactitud. Si no hay una toma de conciencia sobre el gasto real por parte de la clase política será muy complicado el clima social en un futuro no muy lejano.
    Un cordial saludo.-

  20. Estimados, he leído el artículo y los comentarios, y no puedo dejar de expresar algunas ideas. La primera es como dijo alguno, revisar la composición del gasto para gastar bien. Tal vez el nivel de gasto sea más o menos sostenible o tener un motivo superador, pero el mal gasto es insostenible en cualquier nivel. La segunda es que según parece, gran parte del mal gasto (destinado a cubrir gastos corrientes) oculta un gran problema de desocupación/mala ocupación, que debe corregirse en forma simultánea. Y la tercera, es que una parte importante del gasto se va en sostener instituciones burocráticas y políticas que no funcionan, y que demandarían reformas burocráticas y políticas profundas que nadie quiere ni está en condiciones serias de hacer.
    Mi pregunta es…. cuánto tiempo puede durar el estanca-lismo actual?

    1. Sin duda la composición del gasto debe cambiar, pero el nivel actual también es insostenible. No va a ser f{acil cambiar esta realidad, pero en algún momento hay que comenzar a hacerlo. Un abrazo.

  21. Dr Cavallo yo sigo preocupado por las consecuencias de una posible correccion en los mercados internacionales y los efectos inmediatos sobre el peso argentino una vez que los inversores vuelvan al dolar y desarmen posiciones (carry trade). Habria un consecuente aumento en las tasas y encarecimiento del endeudamiento para financiar el deficit fiscal.

    https://www.linkedin.com/pulse/3-charts-show-how-enormously-overvalued-average-stock-john-mauldin

  22. Hola Dr. Cavallo, hace años leo y participo de su blog. Veo que usted trata de ayudar a los argentinos,algo difícil de lograr,ya que la historia lo demuestra y usted lo sabe perfectamente ya que ha sido funcionario muchas veces. Puntualmente, hoy le escribo por el tema del ajuste fiscal que lógicamente hay que llevar adelante y se que es muy difícil. Y por lógica se necesita un gran sacrificio de todos los argentinos, empezando por los políticos, grandes empresarios y sindicalistas. Lamentablemente, están empezando por los sectores mas vulnerables y desprotegidos. Los que mas ayuda necesitan, como son los discapacitados, lo hicieron de manera cruel, retrocediendo 100 años en lo socialy por si fuese poco salieron funcionarios en los medios a hablar que daba vergüenza escuchar lo que decían para sostener la medida: que un ciego, un cuadripléjico y otras personas afectadas por patologías graves pueden trabajar. Hay certificados mal dados, hay planes maldados, pero quiern barrer con todo. El gobierno de cambiemos, hasta acá, nada de coraje,nada de creatividad, pura incompetencia y soberbia. Los errores son ya horrores. Los argentinos tenemos que despertar y exigir mucho más del gobierno y de la oposisión. Realmente estimado Cavallo. mas que preguntarle su opinión sobre las ultimas medidas, le tramito mi gran frustación. Yo voté a Macri,l ógicamente. Como dice usted, hay que hacer un acuerdo entre todos los políticos, sindicalistas y empresarios para poder avanzar. Si estamos en un país en bancarrota, hagamos el esfuerzo todos. Pero algunos se ponen sueldos de 400.000 pesos, porque dicen que tienen mucha responsabilidad y gastos y a otros no le dan ni 4.000. Yo les diría que no sean tan hipócritas y den el ejemplo. Porque no estamos tan lejos de Venezuela. Argentina, país rico, politicos ricos, sindicalistas y grandes empresas millonarios y más de la mitad de los trabajadores que se rompen el trasero trabajando en la miseria. La verdad que lo único que se ve hasta ahora, en un año y medio, son brotes verdes, pero de corrupción y de pan y circo, como en el tiempo de los k. Usted debe saber mejor que yo todo lo que sucede. A veces quisiera tener su optimismo, pero sabe, tengo mas de 60 años ytengo que ganar el sustento dia a dia y no puedo pensar en jubilarme.
    Como siempre es usted muy amable. Yo no sé como no se cansa de leer a los lectores suyos. De qué le pueden servir nuestras opiniones. Pero bueno, siga adelante. Tiene mas fuerza,capacidad y convicción usted que estos yupies del gobierno.

    1. Querido Luis Alberto. entiendo tu gran frustación, pero al gobierno hay que darle todav{ia una oportunidad. Gobernar es dif{icil, sobre todo cuando se recibe una herencia de problemas como los que le dejaron a Macri los Kirchner. Opiniones como la tuya son muy útiles para que los funcionarios abran los ojos y escuchen el mensaje. Me encanta leer mensajes sinceros y sentidos como el tuyo. No dejes de enviarlos. un fuerte abrazo.

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