El riesgo país aumenta no tanto por la magnitud del déficit primario sino por el riesgo de que la situación económica y política actual pueda terminar en una “solución” como la que trajo la “Mesa del Diálogo Argentino” al final del 2001

Los acreedores externos e internos de Argentina (tenedores no bancarios de LEBACs, LETES en pesos, LETES en dólares, Bonos en dólares y en pesos bajo ley argentina y bonos bajo ley extranjera) tienen crecientes temores de que, apenas asuma un nuevo gobierno el 10 de diciembre de 2019, se produzca el default de la deuda interna y externa tal como ocurrió apenas asumido el gobierno de Duhalde en enero de 2002. Incluso, si se generaliza este temor, algunos predicen que el gobierno de Macri, aunque esté determinado a evitar el default, no podrá resistir la licuación de la deuda interna en pesos, mediante la aceleración inflacionaria extrema, lo que sería sólo el inicio del proceso de default de la deuda emitida bajo ley argentina.

Este temor de los acreedores se funda no tanto en la existencia del déficit fiscal primario y al riesgo de que el gobierno pueda no cumplir con las metas fiscales comprometidas en el acuerdo con el FMI, sino en el deterioro del apoyo popular al gobierno de Macri y la aparición como alternativa de una corriente de opinión que bregue por una salida semejante a la de la “Mesa del Diálogo Argentino” del final del 2001, inspirada por Duhalde y que, esperan, será bendecida por el Papa Francisco.

Quienes están llevando a cabo la campaña comunicacional para abonar esta alternativa, utilizan la imagen de Roberto Lavagna como ministro de Duhalde y de Kirchner, pero esconden, con lógica inteligencia goebbelliana, que los superávits gemelos que tanto cautivan a muchos economistas, incluso a buenos profesionales, fue producto del default de la deuda interna por la que bregó con éxito Ignacio de Mendiguren y que tuvo que implementar, aun a disgusto, Jorge Remes Lenicov.

Para abonar aún más la perspectiva de que el gobierno de Macri pierda el apoyo del electorado y no sea reelegido, se ha comenzado a instalar, incluso con la complicidad de algunos economistas que dicen querer apoyar al gobierno, que la estrategia de crecimiento debe basarse en el “tipo de cambio real alto”, aunque sea logrado a partir de la indexación del tipo de cambio nominal, a partir de un nivel tan alto como el actual, sin preocuparse por eliminar el sesgo anti-exportador estructural que ha sido, desde siempre, el responsable del estancamiento de nuestras exportaciones.

Hasta ahora, y a pesar de los mensajes que ha enviado la realidad desde abril en adelante, muchos economistas profesionales que quieren apoyar al gobierno, incluidos varios miembros actuales y anteriores del equipo económico y parte del staff del FMI, siguen argumentado que el tipo de cambio flotante y la no intervención del Banco Central en el mercado cambiario, va a permitir que la crisis de la deuda derivada de la interrupción repentina del flujo de capitales hacia el país, sea más fácil de resolver de lo que era en el año 2001. Mucho convendría que estos mismos profesionales analicen, además de la experiencia del 2001, la de 1995, cuando la salida de capitales provocada por el impacto de la crisis mejicana, fue incluso mucho mayor de la que se está produciendo en la actualidad.

Además de advertir cual es la causa más importante del pesimismo de los acreedores reflejado en la tasa de riesgo país, es importante que el gobierno renegocie con el FMI no sólo el cronograma de desembolsos y se comprometa a un ajuste fiscal más fuerte del que había prometido en mayo, sino, sobre todo, que consiga un compromiso firme del FMI para apoyar una política monetaria y cambiaria que logre estabilizar el peso y remover del horizonte el riesgo de una acentuación y prolongación indefinida de la estanflación.

Dado el actual clima político, la única concertación que me parece conducente es la del Gobierno Nacional con todos los gobernadores y con las centrales empresarias y gremiales. Los dirigentes políticos del Peronismo pueden ayudar, pero no lo harán aquellos que ya están embarcados en la estrategia Duhaldista de bregar por una solución como la del 2002 o en la del regreso de las políticas económicas kirchneristas.

229 comentarios sobre “El riesgo país aumenta no tanto por la magnitud del déficit primario sino por el riesgo de que la situación económica y política actual pueda terminar en una “solución” como la que trajo la “Mesa del Diálogo Argentino” al final del 2001”

  1. Doctor. buenas tardes. el ministerio de economia publica para 2019 el programa donde establece un deficit primario de cero, y un deficit fiscal de aprox. 2% del pbi (esto es por pago de intereses). La inflacion supongamos del 30% en que porcentaje del Pbi contribuye a financiar el deficit resultante. muchas gracias

  2. Antes que nada me alegra saber de tu mejoría y lo alentador de tu tratamiento.
    Nos cansamos en este blog de advertir que hacían falta políticas anti cíclicas ya que el panorama internacional se podía complicar… No pudieron, no supieron… ya está.
    Si uno pone el valor el valor de la nota de 10 años de los EE.UU. y la superpone al precio de la soja y/o al peso argentino observa que hasta cosa de mes o dos meses guardaban casi precisa correlación incluso horaria.
    Nos cansamos en este blog de advertir que hacían falta políticas anti cíclicas ya que el panorama internacional se podía complicar… En este mismo post escribimos como era un error ponderar el impacto de la suba de tasas en EE.UU. como un diferencial cuando resultaba un riesgo exponencial.
    No pudieron, no supieron… ya está.
    Ese deterioro provocado por el vendaval externo impactó de pleno en la confianza que merecía este bien intencionado gobierno sumado a errores e intereses devaluomaniacos que consiguieron ese “mágico” dólar en 40 que propiciaban.
    Hubiera preferido un dólar desdoblado como parecía querer Joaquín Cottani que retenciones pero al final del día como muy bien decís, este es un problema económico y a mi entender sobre todo de orden político.
    Un problema político que no nace tanto por el accionar del propio gobierno sino por la incertidumbre al no poder identificarse una oposición clara visible que resulte posible alternancia. En extraña paradoja el problema político no nace del propio gobierno lo que hace la solución mas complicada.
    Dado el valor estratégico de Mauricio Macri en la región, los problemas políticos de Brasil, pienso que el FMI no le soltará la mano de Argentina y habrá el apoyo político de los EE.UU. que haga falta… pero mientras que los mercados no sepan quien puede ser el eventual relevo del actual gobierno los mercados verán incertidumbre.
    Un fuerte abrazo y de nuevo mi alegría que el panorama de tu salud aparezca alentador… Fuerza Maestro! Un fuerte abrazo, Alex Daziano

      1. Doctor, buenas tardes. Gracias por sus excelentes aportes. Le quiero preguntar algo: A que se debe, según su opinión, el fuerte rebote que tuvieron los bonos argentinos esta semana. Y si cree que la suba es sostenible. Saludos y gracias

        1. Ojalá se sostenga, pero todavía no es seguro. Yo creo que los tenedores de bonos comenzaron a pensar que el apoyo del FMI va a aumentar. Puede ser que a pesar de las desmentidas los tenedores de bonos sospechan que hay alguna negociación también con el Tesoro de los Estados Unidos. Un abrazo.

  3. Dr. Cavallo, quería conocer su opinión acerca de un reciente artículo publicado por The Wall Streer Journal que propone acabar con el Banco Central en la Argentina y dolarizar la economía como lo hizo Ecuador en el 2000.
    He oído de parte suya que usted propone la dolarización de la economía venezolana. Pero cree que la situación monetaria en Argentina es tan crítica como para tomar esta decisión?
    Un saludo, gracias por tan enriquecedores artículos.

    1. Este es un tema que discuto en detalle en mi libro “Camino a la Estabilidad”. Te estoy contestando este mensaje después de haber subido el post sobre Convertibilidad, dolarización y tipo de cambio fijo, con motivo de las declaraciones de un asesor de Trump en el mismo sentido que el artículo de O Graidy en el Wall Street Journal. Un abrazo.

    1. Acabo de escribir sobre el tema en el post posterior a este desde el que vos enviaste tu mensaje. Tengo que ser muy cuidadoso con lo que diga sobre este tema. Te remito a ese post. Un abrazo.

  4. Dr. Cavallo
    Casi todos aceptan que las reservas del BCRA, tienen como única función, el respaldo de la moneda. Tambien casi todos no aceptan que se utilicen las mismas para impedir corridas contra la moneda y el consecuente deterioro de la misma. Le pregunto ¿porqué cree usted que el gobierno no toma un rol más activo con las reservas, como lo hizo usted en los 90’s o como lo hacen hoy mismo todos los países del mundo? y así impedir las manipulaciones de la moneda.

    1. Yo creo que el gobierno subestimó la gravedad de la situación heredada y se enredó en un esquema no realista de manejo macroenómico. La crisis que se inició en mayo lo está obligando a reconocer la realidad, pero aún no está convencido de avanzar hacia un régimen monetario que asegure la estabilidad monetaria y cambiaria. Yo espero que lo haga en los proximo meses. Un abrazo.

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